Un manifestante falleció por un disparo en la cabeza este martes en Nanyuki, una ciudad turística del centro de Kenia, durante enfrentamientos entre la policía y personas contrarias a la construcción de un centro de cuarentena para ciudadanos estadounidenses expuestos al ébola.
El hombre murió en el acto. “Su muerte está confirmada. Estamos esperando a su familia”, declaró Hussein Khalid, director de la ONG Vocal Africa. El cuerpo fue recogido por la policía y trasladado en una furgoneta.
La protesta comenzó de forma pacífica, con cientos de personas recorriendo el centro de la ciudad portando carteles, banderas, cruces, disfraces que simulaban equipos de protección y un ataúd simbólico. Por la tarde se levantaron barricadas en el barrio de Liki, se encendieron hogueras y los manifestantes lanzaron piedras contra los agentes, que respondieron con gases lacrimógenos, cañones de agua y disparos de advertencia.
El centro está previsto para aislar a ciudadanos estadounidenses procedentes de la República Democrática del Congo que hayan estado expuestos al virus. Tendrá 50 camas de aislamiento, será gestionado por personal estadounidense y funcionará en la base aérea de Laikipia. Kenia no ha registrado casos de la enfermedad.
Otro asistente a las protestas resultó herido por el impacto de una granada de gas en el barrio de Majengo. La Comisión de Derechos Humanos de Kenia informó en la red social X de la detención de 19 manifestantes, algunos arrestados por agentes vestidos de civil.
Las obras de construcción siguieron adelante pese a una orden de suspensión temporal emitida por el Tribunal Superior de Kenia. A finales de la semana pasada los trabajos estaban casi terminados y la oposición de políticos locales no logró detenerlos.
La activista Chris Njoki Wanene criticó que el acuerdo entre Nairobi y Washington se cerró sin respetar el debido proceso ni informar a la población. La manifestante Priscilla Waimani, de 47 años, dijo: “Laikipia no es un vertedero… No estoy contenta con la decisión de Estados Unidos”.
El gobierno del presidente William Ruto defiende el proyecto y argumenta que Kenia mantiene una deuda histórica con Washington por años de ayuda. Estados Unidos prometió 13,5 millones de dólares para los esfuerzos de preparación frente a la enfermedad.
Ambos gobiernos firmaron el año pasado un acuerdo sanitario por el que Nairobi aceptó ceder grandes cantidades de datos de salud a cambio de miles de millones de dólares en asistencia. El conflicto también afecta al sector turístico: Eva Mwangi, responsable de ventas del grupo de hoteles Tribe en la capital, señaló que el 10 % de sus reservas corporativas fueron canceladas.
La Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia sanitaria internacional por el brote, que acumula 550 contagios confirmados y 101 muertes en la República Democrática del Congo. La enfermedad también se ha detectado en Uganda.
(Con información de EFE y AFP)


