El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó una nueva guía dirigida a la prevención de la ludopatía en adolescentes, con el fin de ofrecer herramientas a familias, docentes y referentes comunitarios para identificar conductas de riesgo relacionadas con las apuestas y los juegos de azar en línea.
La iniciativa responde a la creciente preocupación por el acceso de menores a plataformas de apuestas digitales y por las consecuencias que esto puede tener en la salud mental, el rendimiento escolar y las relaciones familiares.
La guía describe los principales signos de alerta que pueden indicar un problema con el juego: cambios bruscos en las rutinas, aislamiento social, dificultades económicas inexplicadas, caída en el rendimiento académico y uso excesivo de dispositivos electrónicos vinculado a sitios de apuestas.
También propone estrategias preventivas para la familia y la escuela, como mantener un diálogo abierto con los adolescentes, acompañarlos en el uso de Internet, fomentar actividades recreativas alternativas y supervisar los medios de pago digitales que podrían facilitar el acceso a plataformas de apuestas.
Las autoridades porteñas señalaron que la ludopatía puede afectar a personas de cualquier edad, aunque en los últimos años aumenta la preocupación por su difusión entre jóvenes y adolescentes debido a la masificación de aplicaciones móviles y sitios de apuestas online.
La publicación incluye además información sobre organismos y espacios de asistencia para quienes necesiten orientación o tratamiento, y recursos destinados a las instituciones educativas interesadas en implementar acciones de concientización y prevención.
Desde la Ciudad indicaron que el objetivo es mejorar la detección temprana de conductas de riesgo y promover hábitos digitales saludables, en un contexto donde las apuestas en línea representan un desafío importante para la protección de niños y adolescentes.
La guía forma parte de una serie de medidas destinadas a sensibilizar a la comunidad sobre los riesgos del juego compulsivo y a fomentar una mayor participación de familias y escuelas en la prevención de este problema en expansión.


