El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti, afirmó que el acercamiento entre el Gobierno nacional y las universidades modifica la dinámica del conflicto, aunque aclaró que aún no hay un acuerdo definitivo, ya que falta garantizar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y avanzar en la recomposición salarial de docentes y trabajadores.
Yacobitti reconoció que el Gobierno hizo una propuesta económica significativa —cercana al 60% de lo reclamado por la ley en aspectos salariales, gastos de funcionamiento y financiamiento de hospitales universitarios—, pero subrayó que eso no equivale a un acuerdo mientras no se concrete el cumplimiento de la normativa.
Destacó que la voluntad de diálogo del Ejecutivo representa una novedad tras casi dos años de tensión y abrió la posibilidad de discutir temas más allá de lo estrictamente salarial.
Según Yacobitti, la protesta universitaria generó un impacto político que forzó un cambio de postura del Gobierno. Señaló que la última movilización fue muy numerosa, trascendió el ámbito académico e implicó la participación de figuras de la cultura y otros sectores preocupados por la situación de la universidad, dijo en Splendid AM 990.
Planteó que ahora es clave mantener un canal de diálogo permanente, ya que las universidades toman decisiones diarias sobre planes de estudio, creación de carreras e investigaciones y necesitan interlocución continua con el Estado.
Respecto al trámite judicial de la Ley de Financiamiento Universitario, afirmó que las universidades no renunciarán a esa vía. Señaló que no corresponde que dos partes privadas decidan no cumplir una ley y cuestionó la demora en resolver el conflicto: llevan más de 200 días desde la votación y la judicialización, y preguntó cuánto tiempo hará falta para dirimir si la ley debe cumplirse.
Al hacer un balance del ajuste sufrido en los últimos años, Yacobitti describió efectos concretos en el sistema: pérdida de estudiantes debido a la situación económica, que hace cada vez más difícil llegar a fin de mes.
También advirtió sobre la pérdida de recursos humanos: docentes que redujeron su dedicación para cubrir otras actividades, quienes buscan trabajos adicionales o directamente emigraron. Identificó una fuerte fuga en investigación y ciencia como uno de los problemas centrales.
«No hay un país que pueda pretender progresar si no tiene una ciencia que investigue las cuestiones estratégicas para el país», afirmó.
Ante las críticas del Gobierno sobre el manejo de los fondos universitarios y la realización de auditorías, defendió los controles existentes y su transparencia.
Recordó que las auditorías se realizan y sus resultados están publicados en la Auditoría General de la Nación; señaló que está bien que se controlen los fondos y aseguró sentirse tranquilo con esos mecanismos de control.


