Las criptomonedas son activos digitales que han crecido de forma notable en los últimos años. Parte de ese avance se debe a que algunos gobiernos les han dado reconocimiento o usos oficiales, aunque también han enfrentado episodios de fuerte corrección —como el llamado “criptoinvierno”— que pusieron en cuestión su estabilidad y viabilidad.
A pesar de la alta volatilidad, muchas personas adquieren criptomonedas con objetivos de inversión a corto o largo plazo, buscando alternativas a los activos tradicionales.
Recordemos que las criptomonedas son medios virtuales, por lo que se gestionan mediante carteras o monederos digitales; a diferencia del dinero en efectivo, no cuentan con soporte físico.
El precio de las criptomonedas hoy
A continuación, algunas cotizaciones de las criptodivisas más relevantes en este momento.
Bitcoin cotiza a 66.352,09 dólares, con un cambio de 0,094% en las últimas horas.
Ethereum presenta una variación de -1,236% en las últimas 24 horas y su precio es de 1.772,78 dólares.
Tether (USDT) se mantiene en torno a 1 dólar, con un movimiento diario de 0,01%.
BNB registra un valor de 616,57 dólares y una variación de 0,08%. Litecoin cotiza a 45,54 dólares, con un cambio cercano a 0,40% en el día.
Dogecoin, impulsado mediáticamente en parte por figuras públicas, tiene un precio cercano a 0,09 dólares y mostró una variación de -1,38% en las últimas 24 horas.
Qué pasa con las criptodivisas
Tras el fuerte “criptocrash” de mayo de 2022, que evidenció la elevada volatilidad del mercado, se ha registrado un periodo de relativa estabilización en varios activos digitales.
Bitcoin, Ethereum y BNB han mostrado movimientos más contenidos en comparación con episodios anteriores; por ejemplo, a inicios de agosto sus variaciones fueron inferiores al 2% en algunos días.
Otro hecho relevante es el posible relajamiento de las restricciones en China, con medidas que podrían implementarse primero en Hong Kong y que afectarían la circulación y uso de criptomonedas en esa región.
Además, PayPal lanzó su propia stablecoin, PayPal USD (PYUSD), respaldada por depósitos en dólares, bonos del Tesoro de EE. UU. a corto plazo y activos equivalentes. La compañía ha anunciado que permitirá transferencias a monederos externos y facilitará la integración de su activo en exchanges centralizados y descentralizados, con la intención de que se use en aplicaciones de Finanzas Descentralizadas (DeFi) y en el ecosistema Web3.
Su avance en Latinoamérica
Criptomonedas en México: el Banco de México (Banxico) ha establecido que las entidades del sistema financiero nacional no deben usar ni permitir operaciones con criptomonedas dentro de sus servicios regulatorios.
En México, el empresario Ricardo Salinas Pliego ha manifestado interés por las criptomonedas y ha anunciado que algunos de sus negocios, incluida eventualmente su entidad bancaria, aceptarán bitcoin; ya hay comercios de su grupo que reciben criptomonedas.
Criptomonedas en Perú: el Banco Central de Reserva del Perú (BCR) ha señalado cautela frente a la regulación de criptomonedas por la inestabilidad inherente a estos activos. No obstante, el presidente del BCR informó que la entidad trabaja en un proyecto de moneda digital propia.
Criptomonedas en Colombia: en el país existen más de 500 establecimientos donde se acepta el pago con criptodivisas. Según un informe de Finder, Colombia ocupa el puesto 14 de 26 en un índice de adopción de criptomonedas.
Criptomonedas en Centroamérica: en El Salvador, donde el bitcoin se convirtió en moneda de curso legal en septiembre de 2021, una reforma aprobada por la Asamblea Legislativa en enero de 2025 eliminó oficialmente ese estatus. Según la prensa local, el cambio fue impulsado por el gobierno del presidente Nayib Bukele y respaldado por la mayoría oficialista, marcando el fin de la política que puso al país en el centro del debate internacional sobre criptomonedas.
¿Cómo crear una criptomoneda?
Al crear una criptomoneda conviene definir primero si se quiere desarrollar una moneda con blockchain propia o un token que opere sobre una red existente. Una moneda requiere su propia cadena de bloques; un token se basa en una blockchain ya establecida.
Según Binance, crear una moneda completa suele exigir un equipo amplio de desarrolladores y especialistas. En cambio, un token puede construirse en minutos sobre plataformas como Ethereum o BNB, aunque también requiere conocimientos técnicos y decisiones sobre estándares y seguridad.
Los costos, el tiempo de desarrollo y la necesidad de personal variarán según la opción elegida. Para tokens existen códigos y plantillas reutilizables o servicios de creación que facilitan el proceso a cambio de una tarifa.
Antes de lanzar una criptomoneda es fundamental evaluar su utilidad práctica, su diseño técnico y su situación legal y regulatoria.
Si se opta por crear una moneda propia, los pasos habituales incluyen elegir o crear la blockchain, diseñar la funcionalidad y el consenso, definir la arquitectura de nodos y preparar la interfaz y las herramientas para usuarios y desarrolladores.


