El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, confirmó el martes que su gobierno prepara un proyecto de resolución para adoptar las medidas necesarias que permitan establecer una base militar estadounidense permanente en el país, en medio de la reunión de los líderes del G7 en Francia, donde se debate cómo aumentar la presión sobre Rusia para poner fin a la guerra en Ucrania.
“Se trata de crear las condiciones logísticas, financieras, organizativas y de alojamiento necesarias. Contrariamente a lo que pueda parecer, es una tarea organizativa y financiera muy seria”, declaró Tusk, y añadió que si realmente se quiere una base permanente, es necesario empezar a preparar a Polonia para ello.
El primer ministro valoró el trabajo del ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, en la organización de los aspectos operativos de cara a una posible decisión de Washington. “Gracias a esto, nadie tendrá excusa para decir: ‘Polonia no está preparada, así que quizás otro país debería estarlo’”, argumentó Tusk.
A principios de junio, el gobierno polaco confirmó que presentó formalmente a Estados Unidos la propuesta para crear una nueva base militar permanente. Kosiniak-Kamysz comunicó la iniciativa al secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, señalando que una Polonia segura requiere un ejército fuerte, una sociedad robusta y alianzas sólidas.
La propuesta se enmarca en la decisión reciente del presidente Donald Trump de desplegar 5.000 soldados adicionales en Polonia, parte de un reajuste de la presencia militar estadounidense en Europa que incluyó la retirada de efectivos de Alemania.
El G7 presiona a Rusia y Zelensky busca un encuentro con Putin
El anuncio de Varsovia coincidió con la cumbre del G7 en Evian, donde los líderes acordaron intensificar la presión sobre Moscú para tratar de poner fin a más de cuatro años de guerra en Ucrania. Trump, que se reunió con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, pidió que “Rusia debe llegar a un acuerdo”.
“Las bajas son enormes en ambos lados. Todo esto es ridículo. Haré lo que pueda”, afirmó el presidente estadounidense, que añadió que Washington podría restablecer pronto sanciones sobre el petróleo ruso —suspendidas previamente mediante una exención— ahora que el crudo vuelve a circular por el estrecho de Ormuz tras el acuerdo con Irán.
Zelensky acudió a Evian con imágenes de la última oleada de bombardeos rusos, incluido el ataque del lunes que causó al menos 11 muertos y provocó un incendio en una catedral emblemática de Kiev. Para el presidente ucraniano, la vía es presionar con sanciones: “Ante todo, Putin no quiere poner fin a esto, pero hay que obligarlo… principalmente a través de sanciones”.
Zelensky señaló que Putin rechazó una propuesta de reunirse en el marco del G7, aunque le ofreció a Trump la posibilidad de un encuentro en territorio estadounidense. Una fuente diplomática italiana, que habló bajo condición de anonimato, afirmó que el objetivo sigue siendo fomentar un encuentro cara a cara entre Zelensky y Putin, pero que corresponde a Moscú dar señales concretas de voluntad de paz, que hasta ahora han estado ausentes.
El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que todos los miembros del G7 están “en el mismo lugar” y destacó “un verdadero sentido de unidad” en el bloque. Londres anunció un paquete de nuevas sanciones contra Rusia, que incluye medidas sobre los buques que transportan gas natural licuado (GNL). Una fuente diplomática francesa confirmó que “los líderes decidieron hoy aumentar la presión sobre Rusia mediante sanciones al gas y al petróleo”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anfitrión de la cumbre de tres días, invitó a Zelensky a permanecer hasta el miércoles para reunirse con Trump y el resto de los líderes del G7.


