Se instaló un semáforo en una esquina transitada de la ciudad que emplea inteligencia artificial para analizar en tiempo real el flujo vehicular y ajustar automáticamente la duración de las luces, con el objetivo de agilizar la circulación y reducir las demoras.
Bahía Blanca puso en funcionamiento el primer semáforo con inteligencia artificial de la Argentina. Se trata de un proyecto piloto diseñado para optimizar el tránsito mediante un sistema que detecta cuántos vehículos circulan por cada calle y modifica automáticamente los tiempos de señalización.
El equipo fue colocado en la intersección de Corrientes y Lavalle y cuenta con una cámara integrada que monitorea de forma continua el movimiento vehicular en ambas arterias.
Según las autoridades locales, el sistema evalúa la demanda de tránsito en tiempo real y adapta el funcionamiento del semáforo conforme a la cantidad de vehículos que esperan para avanzar.
Por ejemplo, cuando detecta más de siete automóviles detenidos en una de las calles, prolonga la luz verde para facilitar la circulación y evitar congestiones.
Otra particularidad del dispositivo es la incorporación de una luz azul en la transición entre la señal verde y la roja, en lugar de la típica luz amarilla.
La iniciativa forma parte de una prueba piloto que permitirá evaluar el rendimiento de esta tecnología aplicada a la gestión del tránsito urbano. En función de los resultados, las autoridades analizarán la posibilidad de ampliar el sistema a otras esquinas estratégicas de Bahía Blanca.
Con esta implementación, la ciudad se convierte en la primera del país en emplear inteligencia artificial para regular semáforos y buscar mejoras en la movilidad urbana.


