El once titular más veterano en la historia del Mundial, con una edad media de 32,52 años, fue el que alineó el entrenador Amir Ghalenoei en el partido entre Irán y Bélgica del Grupo G, disputado en el SoFi Stadium de Los Ángeles. El encuentro terminó 0-0, pero la atención se centró en la estadística que rompió un récord vigente durante 28 años.
El registro anterior correspondía a Alemania en Francia 1998, cuando Berti Vogts presentó un once con una media de 31,91 años frente a Irán en Montpellier. Resulta llamativa la coincidencia: el mismo rival que ocupó ese papel en 1998 ahora supera esa marca, casi tres décadas después y en otro continente.
El equipo iraní que salió al campo incluía al portero Alireza Beiranvand (33) y al delantero Mehdi Taremi (33), junto a los tres jugadores de mayor edad del plantel: Ehsan Haji Safi (36), Ramin Rezaeian (36) y Shoja Khalilzadeh (37).
La suma de esas edades dio como resultado la media de 32,52 años, un promedio sin precedentes en la historia del torneo, cercana ya al siglo de competición mundialista.
El contraste con el once alemán de 1998 es notable: entonces el más joven era el defensor Christian Wörns, con 26 años; Michael Tarnat y Jörg Heinrich, ambos de 28, eran los únicos por debajo de los 30. Jürgen Klinsmann tenía 33, Lothar Matthäus 37 y el portero Andreas Köpke 36.
Sobre aquel partido, el medio germano Kicker escribió que hasta el descanso el equipo de Vogts mostró una imagen «aterradora», sin velocidad ni confianza. Alemania ganó ese encuentro 2-0 con goles de Oliver Bierhoff y Klinsmann, antes de ser eliminada 3-0 por Croacia en cuartos.
En el encuentro de este domingo Irán ofreció resistencia desde el primer tiempo: el Team Melli aguantó la presión belga y estuvo cerca del gol en el minuto 24, cuando Taremi marcó tras una falta, pero el VAR anuló la jugada por posición adelantada, confirmada por el árbitro tres minutos después.
Bélgica, dirigida por Rudi Garcia, acumuló 15 disparos, cinco entre los tres palos, pero no consiguió batir a Beiranvand. El portero iraní, pese a un choque con Romelu Lukaku en el minuto 5 que requirió atención, se mantuvo en el campo y destacó. Thibaut Courtois también respondió con una parada a Hossein Kanaani en el minuto 15.
El partido se complicó para Bélgica en el minuto 66, cuando el árbitro argentino Darío Herrera expulsó al defensor Nathan Ngoy con roja por una falta sobre Taremi como último hombre. Con diez jugadores, el conjunto europeo no logró superar el cerrojo iraní pese a las sustituciones.
Kevin De Bruyne salió del campo en el minuto 86 para el ingreso de Matias Fernandez-Pardo y tampoco logró cambiar el resultado. El 0-0 dejó a Irán y Bélgica con 2 puntos cada una en el Grupo G; Nueva Zelanda y Egipto aparecen con 1 punto en un partido jugado cada una.
El contexto alrededor de Irán antes del partido también fue tenso: Ghalenoei había señalado problemas logísticos derivados del conflicto entre Irán y Estados Unidos, poniendo en duda el tiempo necesario para la recuperación del equipo ante la obligación de regresar a su campamento en Tijuana.
Por su parte, Thibaut Courtois acumuló en este partido su decimoséptima aparición en Copas del Mundo, igualando a Enzo Scifo como el jugador con más presencias mundialistas en la historia de la selección belga.


