Los 35 miembros de la Coalición de Voluntarios se reúnen este martes de forma presencial en París, con la asistencia de 27 jefes de Estado y de Gobierno, para acordar la “convergencia” entre europeos, ucranianos y estadounidenses en torno a garantías de seguridad para Ucrania, incluidas medidas que se activarían si Rusia violara un posible alto el fuego y reanudara las hostilidades, informaron fuentes del Elíseo a EFE.
Por Estados Unidos participan el enviado especial para Ucrania del presidente Donald Trump, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del mandatario, según las fuentes, que destacaron que es la primera reunión presencial completa de la Coalición desde el 27 de marzo.
La delegación estadounidense incluye también al general Alexus G. Grynkewich, comandante del Comando Europeo de EE. UU. y Comandante Supremo Aliado en Europa (SACEUR) de la OTAN. Las fuentes señalaron que el grupo iba a ser encabezado por el secretario de Estado Marco Rubio, quien suspendió su viaje por una operación estadounidense en Venezuela.
La cumbre supone la primera participación estadounidense en persona en este foro, lanzado la pasada primavera por Francia y el Reino Unido, también en París. La reunión está presidida por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer.
Según el Elíseo, la agenda incluye cinco puntos principales: el alto el fuego y los mecanismos para garantizarlo; el apoyo a las Fuerzas Armadas de Ucrania; la creación de una fuerza multinacional para el país; los compromisos para respaldar a Kiev ante una nueva agresión rusa; y una cooperación de largo plazo en materia de defensa.
Los líderes deben consensuar una visión compartida sobre las modalidades de un eventual alto el fuego y la respuesta ante su violación, así como sobre el principio de desplegar una fuerza multinacional como garantía dentro de un posible acuerdo político.
Aunque existe acuerdo en los aspectos centrales, las fuentes indicaron que solo se hará pública la información que no comprometa el secreto militar por razones de seguridad. En ese sentido afirmaron: “Podemos afirmar con seguridad que los europeos de la Coalición de los Voluntarios y los estadounidenses saben cómo proporcionar garantías de seguridad a Ucrania una vez que comiencen las negociaciones de paz y el alto el fuego”.
Desde la Presidencia francesa subrayaron que la ambición de París es demostrar la culminación del proceso de convergencia entre europeos, ucranianos y estadounidenses. Señalaron que se ha logrado acercar posiciones respecto a la paz y la seguridad en el este de Ucrania, con un énfasis particular en el alto el fuego, entendido como distinto de las garantías de seguridad.
El debate técnico se centra en cómo monitorear el cumplimiento del alto el fuego y qué acciones tomar ante su violación, además de definir la naturaleza de los incidentes a lo largo de una línea de contacto de 1.400 kilómetros entre Ucrania y Rusia. Los miembros de la Coalición deben acordar actuaciones según la gravedad de los episodios y adaptar la respuesta en consecuencia, con la máxima coordinación posible entre Estados Unidos y las fuerzas militares participantes.
Las garantías de seguridad se organizan en tres líneas de defensa. La primera es el apoyo aliado al Ejército ucraniano, que lleva casi cuatro años resistiendo el ataque ruso y cuyo respaldo debe consolidarse. La segunda implica la participación de los países de la Coalición en la seguridad aérea, marítima y terrestre de Ucrania. La tercera corresponde al llamado “backstop” estadounidense, es decir, las garantías que ofrecería Estados Unidos si Rusia reanudara la guerra.
Las fuentes explicaron que ahora se está afinando la articulación entre esas tres líneas y que es necesario alcanzar convergencia, lo que justifica la reunión en París de 35 países con la presencia de 27 jefes de Estado y de Gobierno y de negociadores estadounidenses.
Entre los asistentes previstos figuran el presidente ucraniano Volodímir Zelenski; el canciller alemán Friedrich Merz; la primera ministra italiana Giorgia Meloni; el primer ministro canadiense Mark Carney; y el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, entre otros líderes.
(Con información de EFE)


