(Desde Estados Unidos) Este 24 de junio, mientras se disputa el Mundial en Norteamérica, Lionel Messi cumple 39 años y lo celebrará con la selección argentina en la concentración. Además de los saludos habituales de miles de fanáticos, una fotógrafa argentina quiso regalarle algo especial como reconocimiento por su trayectoria.
Sofía Prado inició un proyecto documental para mostrar 100 países a través de su cultura y terminó recorriendo 120 naciones. En ese viaje conoció a su esposo, Daniel, quien se unió a la travesía. Con el tiempo, su trabajo derivó en una recopilación de saludos de admiradores de Messi alrededor del mundo.
Durante sus recorridos visitó lugares muy remotos donde, para su sorpresa, la figura de Messi era conocida: desde poblaciones aisladas en Perú hasta tribus en Vanuatu o comunidades en Madagascar que no estaban acostumbradas a ver extranjeros. En sitios donde la conectividad y el acceso eran mínimos, la mención de Messi abría puertas y generaba reacciones inesperadas.
Además de documentar culturas, Sofía buscó intencionalmente a seguidores de Messi en países como Rusia, Kirguistán y Kazajistán; incluso un gendarme accedió a filmarla. Decir que es argentina y mencionar vínculos locales, como haber ido al colegio con Emiliano “Dibu” Martínez, facilitó el acceso a comunidades y relaciones que enriquecieron su trabajo fotográfico.
Escenas parecidas se observaron durante la Copa del Mundo: aficionados de Argentina y otros países viajaron para ver al equipo. En la previa del partido en Dallas contra Austria, por ejemplo, un padre y su hijo desde México y una pareja de Cuba contaron la emoción de estar en el estadio para ver al número 10.
Sofía recuerda encuentros singulares: un monje en Ladakh (India) que, pese a la poca tecnología del lugar, era fan de Messi; la primera visita a una tribu huaraní del Amazonas; y reacciones similares en países como Uzbekistán, Georgia, Armenia, Bulgaria, Alaska, Dominica, Sudán del Sur, Etiopía y Mauritania.
Entre los lugares más llamativos estuvo Sudán del Sur, uno de los países más jóvenes y remotos, donde en una colina céntrica encontró decenas de personas vistiendo la camiseta argentina. Esas escenas, dice, la sorprendieron mucho. Sofía vive actualmente en España.
Tras los cinco goles de Messi en mundiales —los tres contra Argelia y el doblete frente a Austria, con los que se convirtió en el máximo anotador en la historia de los Mundiales—, Sofía preparó un mensaje que resume su experiencia y admiración.
Para ella, la figura de Messi abrió puertas y fue una clave para conectar con comunidades diversas. Menciona ejemplos como Togo, donde a pesar de vínculos históricos con Francia la gente apoyaba a Argentina por Messi, y Turkmenistán, donde fue difícil filmar pero un hombre le mostró videos del jugador. Esos episodios la marcaron como épicos.
Con la selección ya clasificada a los octavos de final y a la espera del tercer partido de la fase de grupos contra Jordania, Messi volverá a festejar con el equipo que lo llevó al título hace casi cuatro años en Medio Oriente. El viaje de una argentina por rincones poco habituales del planeta terminó convirtiéndose en un saludo global para uno de los mayores referentes del fútbol.


