Manuel Adorni presentó finalmente su renuncia como jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei, después de tres meses y medio de un escándalo por supuesto crecimiento patrimonial.
En una carta pública explicó que la decisión fue tomada aun cuando no coincidía con el deseo del Presidente y agradeció la confianza recibida.
La salida se confirmó tras el regreso de Milei de una visita a España, donde había dicho que despediría a Adorni si la justicia lo consideraba culpable. Adorni está investigado por presunto enriquecimiento ilícito y enfrentaba la posibilidad concreta de ser separado por el Congreso mediante una moción de censura.
La primera reacción pública frente a la renuncia fue la de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien lo definió en un posteo en X como “persona íntegra, valiosa y muy querida por todos nosotros” y consideró “inmerecido el momento que estás atravesando”.
En la carta dirigida al Presidente, Adorni defendió su gestión, negó haber cometido actos de corrupción y atribuyó su salida a “interminables ataques” mediáticos y políticos.
Dijo que las operaciones en su contra afectaron a su mujer, a sus hijos, a amigos, a su familia y a su entorno cercano, y que se difundieron versiones que lo vinculaban con supuestas extorsiones al Presidente y a la secretaria general de la Presidencia.
Adorni sostuvo que el acoso mediático alcanzó un límite para él y que, pese a ello, había volcado el máximo esfuerzo en lo laboral.
Reiteró que todas las acusaciones son “mentiras” y rechazó que exista algún hecho de corrupción en su contra. Se quejó además por la multiplicidad de versiones en su contra.
En la misiva enumeró, como ejemplos de lo que calificó de falsedades, viajes inexistentes, gastos inflados, contratos falsos vinculados a su esposa, propiedades y autos lujosos atribuidos en forma errónea, operaciones cripto sin fundamento, sociedades en el exterior, supuestos pagos para ocultar información y hasta la existencia de un pendrive “lleno de dólares”.
Concluyó afirmando que cierra esa etapa “tranquilo y sereno” y con la conciencia tranquila y firme en sus convicciones.
La entrevista fatal
La crisis por las revelaciones sobre el patrimonio y los gastos de Adorni se mantiene desde hace 112 días y se originó con la difusión de un viaje familiar a Punta del Este en un avión privado. A partir de allí se conocieron compras de inmuebles y vehículos, otros viajes y movimientos con tarjetas de crédito que, según los denunciantes, no se condicen con su patrimonio declarado.
El punto de inflexión fue la presentación de su última declaración jurada y una entrevista con el periodista José Del Rio, en la que intentó justificar ingresos con inversiones en criptomonedas y aludió a dinero hallado en el departamento de su padre fallecido. En esa nota mencionó además un supuesto “pendrive” con claves para acceder a activos, lo que generó más dudas sobre sus explicaciones.
Las justificativas fueron consideradas poco creíbles y provocaron críticas tanto dentro de La Libertad Avanza como de aliados externos: Patricia Bullrich, que lo había presionado para transparentar su situación, y dirigentes de PRO, encabezados por Mauricio Macri, cuestionaron su continuidad.
Tras conocerse la renuncia, Bullrich publicó un mensaje subrayando que la confianza y la ética son elementos fundamentales para el cambio que, dijo, se está construyendo.
Jaque mate
En el Congreso, la remoción de Adorni parecía cada vez más probable. Aunque había sorteado votaciones anteriores, era difícil que pudiera impedir otra vez la reactivación de la moción de censura por parte de opositores y aliados críticos como la UCR, el PRO y gobernadores peronistas no alineados con el kirchnerismo.
Con esa presión, Adorni terminó por renunciar.
En ese contexto también influyó el impacto político de su permanencia: una filtración de una encuesta que mostraba a Milei con una imagen positiva del 33%, la más baja desde que asumió, habría contribuido a la decisión de modificar el gabinete.
Antes de su salida definitiva, Adorni había renunciado al cargo de vocero; en su reemplazo fue designado el diputado pampeano Adrián Ravier, economista vinculado a la escuela austríaca. En la secretaría de Comunicación y Prensa fue nombrado Fabián Fernández en reemplazo de
Santilli, el reemplazante
En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, aparece como el principal candidato para asumir la Jefatura de Gabinete, según confirmaron a DIB fuentes de la Casa Rosada, aunque aún no hubo una confirmación oficial y la decisión podía cambiar hasta último momento.
La oficialización del nombramiento se esperaba para el domingo antes del mediodía. La preferencia por Santilli responde, en parte, a la buena relación que habría construido con Karina Milei, pese a no ser un libertario ortodoxo y continuar formalmente en PRO.
No sería la primera vez que Santilli ocupa un rol de mayor responsabilidad: el año anterior encabezó la lista de diputados nacionales de La Libertad Avanza cuando se produjo un reemplazo y, en esa campaña breve, consolidó vínculos con la secretaría general.
Desde el Ministerio del Interior amplió sus funciones más allá de lo institucional y se consolidó como una pieza clave en la negociación parlamentaria y el armado político conducido por Karina Milei.
Durante la crisis, Santilli reunió interlocuciones con gobernadores y legisladores que ayudaron a reconstruir mayorías para sostener la posición oficialista en Diputados y en el Senado, cuando se discutían pedidos de interpelación y moción de censura.
Un activo de Santilli fue su capacidad para sortear la interna entre el sector cercano a Karina y el espacio vinculado al asesor Santiago Caputo, lo que facilitó su aceptación por distintos actores internos.
Se barajó la posibilidad de mantener al Ministerio del Interior como una estructura vinculada a Jefatura o bien que su reemplazante sea el Secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Si Santilli no asumiera, otros nombres que surgieron como posibles jefes de Gabinete fueron el canciller Pablo Quirno, que acompañó a Milei en España, o incluso figuras del sector privado como el CEO de YPF, Horacio Marín, aunque este último es visto con reservas por el Ejecutivo.
También se mencionó a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien según fuentes prefirió mantenerse al frente de su cartera y no asumió como opción prioritaria para la Jefatura.
Fuente: Agencia DIB.
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