El lunes por la noche, la familia de J. G. recuperó parte de la tranquilidad: el adolescente de 15 años, que permanecía internado en el Hospital Interzonal General de Agudos (Higa) tras el incidente en el skatepark de Mar del Plata, recibió el alta médica y fue trasladado en ambulancia a su domicilio, donde seguirá su recuperación.
El 22 de junio, un colectivo de la línea 532 se subió a la vereda del skatepark y arrolló a decenas de jóvenes. El menor fue una de las personas que sufrieron heridas graves, con lesiones en el rostro y en otras partes del cuerpo. Al despertar, recibió la noticia de que su novia, Guadalupe Merlos, había fallecido en el lugar.
Además del daño físico, J. G. fue víctima de un robo mientras estaba convulsionando junto a Guadalupe: un hombre se acercó fingiendo brindar ayuda y, aprovechando la confusión, le sustrajo el celular, la campera y las zapatillas. El teléfono contenía recuerdos de la pareja, por lo que la familia hizo un pedido público para intentar recuperarlo. La Fiscalía identificó al sospechoso y ordenó un allanamiento en su domicilio.
Según el portal 0223, la recuperación del adolescente contó con el acompañamiento de familiares, amigos y vecinos. Durante la internación, el equipo médico del Higa monitoreó la evolución de las lesiones y su estado emocional, considerando el alto impacto traumático del hecho.
El alta fue confirmada por su prima, Lourdes, quien señaló que queda un largo proceso de recuperación, pero que ya tienen al joven en casa. Los médicos indicaron que continuará el tratamiento con controles clínicos y apoyo psicológico en su hogar.
El caso de Julián es uno de los más emblemáticos de la tragedia del 22 de junio en Mar del Plata. Su regreso a casa representa un alivio parcial en un contexto todavía marcado por la incertidumbre y el dolor.
Otra víctima fue trasladada en vuelo sanitario a Berazategui, su ciudad de origen, para seguir con la rehabilitación junto a su familia. En tanto, tres personas permanecen internadas en terapia intensiva en clínicas locales, con pronóstico reservado, por lo que los equipos médicos continúan su seguimiento.
El accidente en el skatepark provocó un fuerte impacto en la comunidad marplatense, que sigue de cerca el estado de las víctimas y el avance de las investigaciones. El colectivo perdió el control y se subió a la vereda; el hecho es objeto de peritajes destinados a determinar responsabilidades penales del conductor y de la empresa de transporte.
La investigación judicial, a cargo del fiscal Carlos Russo, avanza con el análisis de cámaras de seguridad y la toma de testimonios de los presentes. La intención es reconstruir la secuencia de hechos y verificar si hubo fallas mecánicas o negligencia en la conducción.
En paralelo, la Justicia investiga el robo que sufrió el adolescente. El sospechoso, de 23 años, fue identificado y su vivienda allanada el domingo por la mañana; en el operativo la Policía secuestró dos teléfonos celulares y la ropa que, según las cámaras, habría usado el día del hecho.
El joven acusado fue citado a declarar en tribunales, pero se negó a prestar declaración ante el fiscal Russo y continuará en libertad mientras avanza la causa. Fuentes judiciales indicaron que el imputado había sido asesorado por la defensa oficial antes de tomar esa decisión. La causa permanece caratulada como hurto calamitoso.


