AWS anunció una inversión de 1.000 millones de dólares para acelerar la migración de cargas de trabajo de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos a su nube, junto con nuevos fondos destinados a defensa, ingeniería aplicada e iniciativas científicas. El objetivo es llevar capacidades de inteligencia artificial a entornos públicos y clasificados que hasta ahora dependían de sistemas locales costosos y de poca flexibilidad.
La iniciativa incluye además un programa de hasta 20 millones de dólares en créditos distribuidos durante tres años para clientes del sector defensa y otro aporte de 1.000 millones de dólares para crear una nueva organización global de ingeniería. AWS señala que este paquete se apoya en una reciente expansión de infraestructura por 50.000 millones de dólares.
Dave Levy, vicepresidente de sector público mundial de AWS, explicó que la propuesta busca resolver una limitación histórica de los contratistas de defensa: cuando se requiere ejecutar inferencia de IA sobre datos clasificados o entrenar modelos con información sensible se necesita infraestructura diseñada para cargas clasificadas. Para eso lanzaron AWS Secret Cloud for Industry, que permite a esos contratistas ejecutar cargas clasificadas en la misma infraestructura que utiliza el Departamento de Defensa, pero en entornos aislados física y lógicamente.
Hasta ahora, esos proveedores tenían que construir y mantener infraestructuras separadas en sus instalaciones para programas clasificados, lo que encarecía la operación, reducía la flexibilidad y excluía capacidades recientes de nube, incluida la inteligencia artificial generativa.
Northrop Grumman será el primer socio en desplegar la nube secreta para industria
La nueva plataforma facilita la migración a la nube sin imponer un modelo de seguridad distinto, porque AWS se responsabiliza de la autorización y de la conectividad privada desde instalaciones seguras existentes. Northrop Grumman será el primer socio en implementar este entorno.
Levy describió la propuesta con foco en defensa: “Las misiones que apoyan nuestros socios de defensa no se detienen en el límite de la red”. La apuesta de AWS es trasladar al entorno clasificado capacidades de computación e IA que antes estaban limitadas por la arquitectura local.
El anuncio también alcanza a la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, que mantiene a AWS como su socio de nube de larga data por su capacidad para escalar, securizar operaciones y gestionar datos clasificados en distintos niveles. Pese a ello, muchas cargas no habían migrado; por eso AWS lanzó el IC Accelerated Modernization Framework (ICAMF).
El programa operará hasta octubre de 2030 bajo el contrato vigente con AWS y ofrece créditos por hasta 1.000 millones de dólares para las cargas calificadas que se migren a la plataforma.
La CIA vinculó el programa con una modernización de AWS
El director de la CIA, John Ratcliffe, afirmó en sus primeras declaraciones públicas que la tecnología es una prioridad y confirmó que la agencia usará ICAMF para fortalecer su arquitectura informática. Ratcliffe también mencionó una modernización interna con procesos de adquisición más rápidos (reduciendo plazos de 12-24 meses a menos de seis), la elevación del área cibernética a centro de misión y un compromiso claro con la inteligencia artificial.
Analistas de la agencia ya utilizan modelos de lenguaje de gran escala para acelerar tareas repetitivas, descubrir inteligencia oculta y traducir contenido que antes requería cientos de horas. AWS sostiene que el programa reducirá costos iniciales de hardware, gastos energéticos e instalaciones y la dependencia rígida de proveedores, pues asocia créditos a migraciones efectivas.
AWS también presentó AWS Forward Deployed Engineering, una nueva organización global financiada con 1.000 millones de dólares que integrará miles de ingenieros expertos dentro de los equipos de sus clientes para codesarrollar y desplegar soluciones de IA. El proyecto ya colabora con entidades como Allen Institute, Cox Automotive, la NBA, Ricoh, Southwest Airlines y la NFL.
Según Levy, la iniciativa busca acortar los tiempos de desarrollo: “Usamos agentes diseñados para comprimir el desarrollo y el lanzamiento de aplicaciones de IA, de meses a días”. El enfoque combina ciclos de desarrollo impulsados por IA, supervisión humana y colaboración entre equipos, y pretende dejar capacidades instaladas dentro de las organizaciones en lugar de generar dependencia continua de consultorías.
Energía nuclear, gobierno británico y resistencia antimicrobiana entran en la misma estrategia
En el AWS Summit, el secretario de Energía, Chris Wright, habló sobre la Genesis Mission, una iniciativa del Departamento de Energía que reúne laboratorios nacionales, industria y academia para aplicar IA en avances de energía, ciencia y seguridad nacional. En ese marco, AWS colabora con Idaho National Laboratory para desarrollar un gemelo digital de un reactor modular pequeño, con la meta de habilitar energía nuclear potenciada por IA a escala.
AWS indicó que su tecnología se emplea para acortar los ciclos de diseño de reactores, crear gemelos digitales para simulación avanzada y avanzar hacia operaciones autónomas. Ese mismo día, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear anunció la creación de un entorno de nube empresarial Secret/Restricted Data en colaboración con AWS, el primero autorizado para procesar ese tipo de información y destinado a alojar las primeras cargas de la Genesis Mission.
La estrategia incluye al Reino Unido, donde la directora de tecnología, Sonia Patel, dijo que el gobierno usa AWS para desplegar IA a escala nacional en cientos de departamentos y en servicios para 67 millones de ciudadanos. Un caso destacado es HMRC, la autoridad tributaria británica, que invertirá más de 450 millones de libras para migrar tres centros de datos heredados a AWS y usar IA y datos para reducir una brecha fiscal estimada en 47.000 millones de libras.
En salud, la Iniciativa Fleming —una alianza entre Imperial College London e Imperial College Healthcare NHS Trust— eligió AWS para su nueva plataforma de inteligencia sobre resistencia antimicrobiana.


