La derrota con España en la final del Mundial 2026, el domingo 19 de julio, llevó a Lionel Messi a abandonar en silencio el MetLife Stadium. La selección argentina regresó al país al día siguiente y fue recibida por una multitud en Ezeiza, pero Messi, de 39 años, viajó el martes por la mañana a Rosario con su familia en un vuelo privado y se mantuvo recluido en su hogar.
El sábado 25 de julio protagonizó su primera aparición pública tras el torneo: estuvo en una tribuna del Club Atlético Unión de Arroyo Seco, estadio donde juega Leones FC, club de su familia. Allí presenció el partido entre esa institución —que debutó esta temporada en la cuarta categoría del fútbol argentino— y Central Córdoba de Rosario.
Con un abrigo negro, capucha y un mate en la mano, Messi asistió acompañado por su hijo Mateo. El encuentro se jugó en el Estadio Antonio Di Giacomo y correspondió a la 21a fecha de la Primera C Metropolitana. Leones suma 7 triunfos, 7 empates y 4 derrotas (29 puntos) y llegaba a esa jornada tercero en la Zona B, a siete puntos del líder Cañuelas, aunque con un partido menos.
La institución tiene en la presidencia a Matías Horacio Messi, uno de los hermanos mayores de Lionel; además, María Sol Messi figura como vocal suplente y su sobrino Tomás Matías integra la directiva como revisor de cuentas suplente.
El partido tuvo otra nota curiosa: Central Córdoba de Rosario incluyó en su once a Joaquín Messi, un mediocampista de 24 años que vistió la camiseta número 10. Joaquín se formó en las inferiores de Newell’s y pasó por Estudiantes de Río Cuarto antes de llegar a Central Córdoba, pero no tiene vínculo familiar con Lionel. Él mismo ha explicado que compartir apellido es una coincidencia y que en su pueblo hay varias familias con ese apellido.
Tras la final, Messi difundió una carta en la que reconoció el dolor por la derrota pero también resaltó lo positivo: el esfuerzo del equipo, el apoyo del país y el logro de haber llegado a dos finales consecutivas del Mundial. Agradeció los saludos y los mensajes y felicitó a España por el título.
En esos días también se escucharon declaraciones de Leandro Paredes, quien, tras un triunfo de Boca Juniors, expresó su dolor por la posibilidad de que aquel hubiera sido el último partido de Messi en la Selección y dijo esperar que el jugador continúe si así lo desea, dejando la decisión en manos del propio futbolista.

