El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó el domingo que la campaña militar contra Irán esté agotando las reservas de municiones del país y afirmó que las fuerzas armadas disponen de un arsenal mayor que el de cualquier otra nación.
La declaración se produjo ante reportes que advertían sobre un posible desgaste del inventario tras casi dos semanas de bombardeos. Horas después, Trump reforzó su mensaje difundiendo imágenes generadas con inteligencia artificial que representan ataques contra infraestructura energética y embarcaciones iraníes.
“Tenemos mucha más munición que nadie en el mundo, y mucha más de la que necesitamos”, dijo Trump al diario The Wall Street Journal, en respuesta a las versiones sobre el supuesto descenso de las reservas de armamento.
Esas versiones surgieron luego de que, según distintos informes, asesores presidenciales expresaran preocupación por la reducción de objetivos militares disponibles y por el consumo de municiones durante la ofensiva. Funcionarios militares indicaron además que los bombardeos para contener amenazas contra la navegación en el estrecho de Ormuz agotaron en buena medida los blancos previamente seleccionados para la campaña.
A pesar de esas evaluaciones internas, Trump descartó limitaciones en la capacidad militar estadounidense y mantuvo un tono desafiante hacia Teherán.
La noche del domingo, el mandatario publicó en su red social Truth Social varias imágenes creadas con inteligencia artificial sobre la destrucción o captura de activos iraníes. Una de ellas muestra aviones de combate atacando una instalación petrolera con la leyenda “ATAQUE A KHARG”, en referencia a la isla iraní de Kharg, principal centro de exportación de petróleo del país.
Seguidamente difundió ilustraciones tituladas “¡Ahora es nuestro petrolero!” en las que aparece sosteniendo una bandera estadounidense sobre lo que parece ser un buque iraní. Algunas versiones incluyen también soldados estadounidenses y figuras que aluden a líderes religiosos iraníes.
Completó la serie con otra publicación denominada “NO MÁS MOTORES”, que representa la explosión de un barco iraní.
Las publicaciones coincidieron con una pausa en los combates entre ambos países. El Pentágono suspendió la campaña de bombardeos el viernes por la noche y no se registraron nuevos ataques estadounidenses ni el sábado ni el domingo. Irán tampoco lanzó nuevas acciones y declaró que mantendrá esa postura mientras Washington no reanude operaciones militares.
La tregua temporal también impactó en los mercados energéticos. En las primeras operaciones en Asia, el barril de Brent, referencia para gran parte del comercio mundial de petróleo, cayó un 5,58% y se situó en 91,38 dólares.
En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, descendió un 5,46% hasta los 84,43 dólares. Esta corrección detuvo el fuerte impulso alcista observado en semanas previas, cuando el conflicto elevó el temor a una crisis energética de mayor alcance.
(Con información de AFP y REUTERS)

