Nicole Neumann se vio envuelta en una polémica después de que trascendieran noticias vinculadas a Manu Urcera, relacionadas con una fiesta entre amigos en la que habrían participado varias mujeres y que terminó con el incendio de una cabaña.
En medio de la incertidumbre, la modelo se presentó en su programa de streaming, Solo con Nikita, donde evitó profundizar en ese conflicto y contó otra situación reciente.
Relató un episodio insólito que vivió al regresar de unas vacaciones por Europa, adonde viajó junto a Urcera y su hijo Cruz, y durante el viaje enfrentaron un momento de incomodidad.
Neumann contó que, al embarcar, creyó que no debía subirse al avión por varias “señales”: pensaba que viajarían juntos, pero le asignaron un asiento en el pasillo y al bebé lo ubicaron en el otro lado, lo que la indignó.
LA REVELACIÓN DE NICOLE NEUMANN SOBRE LO QUE VIVIÓ
Al tratarse de un niño de tres años que aún está en lactancia, consideró lógico que permaneciera cerca de sus padres; por eso le molestó que le pidieran cambiarlo de lugar.
Dijo no haber escuchado algo tan insólito: explicó que es un bebé que toma leche materna y que la obligaron a retirarlo de su asiento porque, según le indicaron, a partir de cierta edad se exige otro tipo de ubicación.
Describió además la discusión con el personal del avión: le explicaron que, por normas de seguridad, el pasillo debe quedar en el medio y el niño en el otro lado, a lo que ella respondió que era imposible pedirle a un bebé que pase 11 horas sentado y sujeto con un cinturón.

