El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) advirtió este jueves sobre el riesgo de un accidente nuclear debido al aumento de las actividades militares alrededor de la central de Zaporizhzhia y otras amenazas que afectan a las plantas nucleares en Ucrania.
La central de Zaporizhzhia (ZNPP), la mayor de Europa con seis reactores y ocupada por las fuerzas rusas desde 2022, sigue afrontando problemas en el suministro de agua tras una interrupción registrada la semana pasada, indicó el OIEA.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, destacó que el incremento de la actividad militar en los alrededores de la planta y en la ciudad de Enerhodar —donde vive buena parte del personal operativo— complica aún más las labores destinadas a garantizar la seguridad nuclear.
Entre las dificultades recientes, el OIEA señaló una suspensión del servicio de internet durante dos días a partir del mediodía del lunes, la más prolongada desde que la agencia estableció una presencia permanente en el lugar hace casi cuatro años.
Grossi, quien figura entre los candidatos al cargo de secretario general de la ONU, subrayó que los operadores de la central deben poder desempeñar sus funciones en condiciones que aseguren la operación segura de la planta y les permitan tomar decisiones sin presiones indebidas.
El OIEA también expresó inquietud por la situación en otras instalaciones nucleares de Ucrania que siguen en funcionamiento, donde combates cercanos con drones y misiles han provocado cortes del suministro eléctrico.
“Los continuos reportes sobre alarmas antiaéreas y actividad de drones cerca de instalaciones nucleares ponen de manifiesto la necesidad de la máxima moderación y del estricto cumplimiento de los principios básicos para proteger la seguridad nuclear”, afirmó Grossi.
Aunque la ZNPP no produce electricidad porque sus reactores están en parada técnica desde septiembre de 2022, requiere un suministro eléctrico constante para garantizar la refrigeración del combustible nuclear, que aún genera calor residual.

