Las imágenes de la lava descendiendo por las laderas del monte Etna, en erupción, están atrayendo a numerosos turistas al volcán italiano, considerado el más activo y alto de Europa. Desde hace días el Etna expulsa ceniza y lava, lo que ha obligado al cierre intermitente del aeropuerto de Catania, una puerta de entrada clave para muchos visitantes de Sicilia. La agencia de protección civil de Italia ha declarado la alerta amarilla para el Etna, el segundo nivel en una escala de cuatro, señalando erupciones frecuentes y riesgo de explosiones.
Las empresas que organizan excursiones nocturnas para ver la erupción informan de una demanda desbordada. Daniele Perricelli, guía local de 41 años, señala que “todos quieren venir a ver la colada de lava” y que su compañía, Guide Etna, ha pasado de llevar unas pocas decenas de visitantes por noche a recibir alrededor de 300 solicitudes diarias. Otro guía, Ernesto Maria Magri, añade que incluso residentes sicilianos están subiendo al volcán y en ocasiones se forman aglomeraciones desordenadas.
La afluencia masiva de curiosos genera importantes preocupaciones de seguridad. Perricelli advierte que muchas personas, por no contratar guía o por no poder hacerlo, intentan subir por su cuenta, exponiéndose a riesgos. Según sus observaciones, cada noche pueden llegar a subir hasta 2.000 personas y los senderos se encuentran muy concurridos; ha llegado a ver visitantes con calzado inadecuado, como chanclas. Las normas vigentes permiten el ascenso por cuenta propia hasta aproximadamente 2.400 metros, pero exigen ir acompañados de un guía para continuar hacia la cumbre, situada a 3.324 metros.
La erupción también afecta a la conectividad aérea: las emisiones de ceniza han forzado la suspensión repetida de vuelos en el aeropuerto de Catania y, según medios italianos, se han cancelado cientos de vuelos desde el sábado. A pesar de las advertencias y de los riesgos, el atractivo del volcán sigue siendo un potente imán para quienes buscan una experiencia natural extraordinaria, aunque no siempre adopten las medidas de precaución recomendadas.

