21 de enero de 2026
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Petróleo cierra el año con la mayor caída desde 2020

Los precios del petróleo caen más del 15% en 2025 impulsados por un exceso de oferta y tensiones comerciales globales.

Los precios del petróleo han registrado una caída superior al 15% en 2025, en un contexto de exceso de oferta, conflictos armados y tensiones comerciales. El contrato de futuros del crudo Brent ha descendido un 17% durante el año, marcando su mayor caída porcentual anual desde 2020 y sumando tres años consecutivos de pérdidas, la racha bajista más prolongada en su historia. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos se dirige a un descenso anual cercano al 19%. Entre las causas principales de este comportamiento figuran el aumento de la producción de la OPEP+, las sanciones impuestas a Rusia, Irán y Venezuela, así como la preocupación por el impacto de los aranceles estadounidenses sobre el crecimiento económico global y la demanda de combustibles.

Según Jason Ying, analista de materias primas de BNP Paribas citado por Reuters, el Brent podría caer hasta los 55 dólares el barril en el primer trimestre de 2026, antes de recuperarse a 60 dólares durante el resto del año, en la medida en que la oferta y la demanda se estabilicen. Ying explicó que la visión más pesimista a corto plazo obedece a que los productores de esquisto estadounidenses lograron cubrirse a precios altos, lo que permitirá que su oferta se mantenga consistente e insensible a los movimientos del mercado.

A las 15:55 GMT de este miércoles, los futuros del Brent retrocedían 6 centavos y se cotizaban a 61,23 dólares el barril, mientras que el WTI bajaba 7 centavos hasta los 57,88 dólares. Los precios promedio de ambos contratos en 2025 son los más bajos desde 2020, según datos de LSEG. En Estados Unidos, las existencias de crudo disminuyeron la semana pasada; sin embargo, los inventarios de destilados y gasolina aumentaron más de lo previsto, informó la Administración de Información Energética.

El año inició con un fuerte impulso para los mercados del petróleo tras las sanciones impuestas por el entonces presidente Joe Biden a Rusia, lo que interrumpió el suministro a compradores clave como China e India. Además, la intensificación de la guerra en Ucrania, con ataques de drones ucranianos a infraestructuras energéticas rusas y la interrupción de exportaciones de petróleo desde Kazajistán, junto al conflicto de 12 días entre Irán e Israel que puso en riesgo la navegación en el Estrecho de Ormuz, elevaron temporalmente los precios.

Las últimas semanas han estado marcadas por nuevas tensiones geopolíticas. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, principales productores de la OPEP, atraviesan una crisis relacionada con el conflicto en Yemen. Al mismo tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado bloquear las exportaciones de petróleo venezolano y ha amenazado con nuevas acciones contra Irán.

El crudo Brent acumula una caída anual del 17%, mientras el WTI de Estados Unidos se aproxima a un descenso cercano al 19%. EFE/ André Coelho

El descenso de los precios se acentuó tras la decisión de la OPEP+ de acelerar los aumentos de producción durante el año, mientras que la preocupación por los aranceles estadounidenses contribuyó a una menor demanda global. La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) anunció la pausa de los incrementos de producción para el primer trimestre de 2026, después de haber añadido 2,9 millones de barriles diarios al mercado desde abril. La próxima reunión del grupo está programada para el 4 de enero.

Analistas consultados por Reuters señalan que la oferta superará a la demanda en 2026, con estimaciones que varían desde los 3,84 millones de barriles diarios, según la Agencia Internacional de la Energía, hasta los 2 millones de barriles diarios proyectados por Goldman Sachs.

(Con información de Reuters)

Mayor caída anual del petróleo desde 2020

Los precios del petróleo caen más del 15% en 2025 impulsados por un exceso de oferta y tensiones comerciales globales.

Los precios del petróleo han registrado una caída superior al 15% en 2025, en un contexto de exceso de oferta, conflictos armados y tensiones comerciales. El contrato de futuros del crudo Brent ha descendido un 17% durante el año, marcando su mayor caída porcentual anual desde 2020 y sumando tres años consecutivos de pérdidas, la racha bajista más prolongada en su historia. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos se dirige a un descenso anual cercano al 19%. Entre las causas principales de este comportamiento figuran el aumento de la producción de la OPEP+, las sanciones impuestas a Rusia, Irán y Venezuela, así como la preocupación por el impacto de los aranceles estadounidenses sobre el crecimiento económico global y la demanda de combustibles.

Según Jason Ying, analista de materias primas de BNP Paribas citado por Reuters, el Brent podría caer hasta los 55 dólares el barril en el primer trimestre de 2026, antes de recuperarse a 60 dólares durante el resto del año, en la medida en que la oferta y la demanda se estabilicen. Ying explicó que la visión más pesimista a corto plazo obedece a que los productores de esquisto estadounidenses lograron cubrirse a precios altos, lo que permitirá que su oferta se mantenga consistente e insensible a los movimientos del mercado.

A las 15:55 GMT de este miércoles, los futuros del Brent retrocedían 6 centavos y se cotizaban a 61,23 dólares el barril, mientras que el WTI bajaba 7 centavos hasta los 57,88 dólares. Los precios promedio de ambos contratos en 2025 son los más bajos desde 2020, según datos de LSEG. En Estados Unidos, las existencias de crudo disminuyeron la semana pasada; sin embargo, los inventarios de destilados y gasolina aumentaron más de lo previsto, informó la Administración de Información Energética.

El año inició con un fuerte impulso para los mercados del petróleo tras las sanciones impuestas por el entonces presidente Joe Biden a Rusia, lo que interrumpió el suministro a compradores clave como China e India. Además, la intensificación de la guerra en Ucrania, con ataques de drones ucranianos a infraestructuras energéticas rusas y la interrupción de exportaciones de petróleo desde Kazajistán, junto al conflicto de 12 días entre Irán e Israel que puso en riesgo la navegación en el Estrecho de Ormuz, elevaron temporalmente los precios.

Las últimas semanas han estado marcadas por nuevas tensiones geopolíticas. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, principales productores de la OPEP, atraviesan una crisis relacionada con el conflicto en Yemen. Al mismo tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado bloquear las exportaciones de petróleo venezolano y ha amenazado con nuevas acciones contra Irán.

El crudo Brent acumula una caída anual del 17%, mientras el WTI de Estados Unidos se aproxima a un descenso cercano al 19%. EFE/ André Coelho

El descenso de los precios se acentuó tras la decisión de la OPEP+ de acelerar los aumentos de producción durante el año, mientras que la preocupación por los aranceles estadounidenses contribuyó a una menor demanda global. La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) anunció la pausa de los incrementos de producción para el primer trimestre de 2026, después de haber añadido 2,9 millones de barriles diarios al mercado desde abril. La próxima reunión del grupo está programada para el 4 de enero.

Analistas consultados por Reuters señalan que la oferta superará a la demanda en 2026, con estimaciones que varían desde los 3,84 millones de barriles diarios, según la Agencia Internacional de la Energía, hasta los 2 millones de barriles diarios proyectados por Goldman Sachs.

(Con información de Reuters)

Taiwán mantiene alerta máxima tras maniobras militares chinas

Equipo militar de las fuerzas terrestres participa en ejercicios de fuego real de largo alcance dirigidos a aguas al sur de Taiwán, desde una ubicación no revelada en esta captura de pantalla de un vídeo publicado por el Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China el 30 de diciembre de 2025. Vía REUTERS.

Las autoridades de Taiwán mantuvieron este miércoles un estado de alerta máxima tras las maniobras militares a gran escala efectuadas por China alrededor de la isla, según informó la guardia costera taiwanesa. El centro de respuesta marítima de emergencia del país continuó operativo mientras se monitoreaban los movimientos navales chinos, luego de que la víspera se lanzaran decenas de cohetes hacia territorio taiwanés y se desplegara un considerable número de buques de guerra y aeronaves en las inmediaciones.

Los ejercicios, denominados “Justice Mission 2025”, concluyeron oficialmente el miércoles por la noche, tras un anuncio de Beijing en el que se aseguró que sus fuerzas armadas permanecerán en estado de alerta y reforzarán su preparación para el combate. Según la declaración recogida por la guardia costera taiwanesa, aún se mantenía una presencia significativa de barcos y aviones chinos en la zona de respuesta, por lo que las fuerzas armadas de Taiwán continuarían aplicando un “mecanismo de contingencia adecuado”. No se ofrecieron detalles adicionales.

A través de un comunicado, el Ministerio de Defensa de Taiwán denunció que “las provocaciones agresivas y militaristas del Partido Comunista Chino ponen en peligro la seguridad y estabilidad regional, y han sido condenadas por aliados democráticos de la comunidad internacional”. En su discurso de Año Nuevo, el presidente Xi Jinping insistió en el mensaje de reunificación nacional, transmitido por la cadena estatal CCTV. “Los compatriotas a ambos lados del Estrecho de Taiwán están unidos por lazos de sangre más fuertes que el agua, y la tendencia histórica hacia la reunificación nacional es imparable”, afirmó.

El régimen chino reiteró que considera a Taiwán parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr su control. Por su parte, la isla rechaza los reclamos de soberanía de Beijing y calificó los recientes ejercicios militares de amenaza a la seguridad regional y provocación directa.

El martes por la noche, los buques chinos comenzaron a alejarse de las aguas próximas a Taiwán, según declaró Kuan Bi-ling, titular del Consejo de Asuntos Oceánicos de Taiwán, en una publicación en Facebook. Un funcionario de la guardia costera informaba a Reuters que los 11 barcos de la guardia costera china habían abandonado la zona y se alejaban del área circundante. Otro funcionario de seguridad taiwanés confirmó que los centros de respuesta de emergencia tanto de las fuerzas armadas como de la guardia costera seguían activos.

Un caza Mirage 2000 de Taiwán, pasa junto a un hangar en una base aérea en Hsinchu, en el norte de Taiwán, el 30 de diciembre de 2025. (AP Foto/Chiang Ying-ying)

Durante la jornada, dos funcionarios de seguridad regionales señalaron a Reuters que habían detectado más de 90 buques de la marina y la guardia costera chinas en la región, incluyendo despliegues en el mar de China Meridional, las cercanías de Taiwán y el mar de China Oriental. Los mismos funcionarios, que solicitaron anonimato por la sensibilidad del asunto, aseguraron que el tamaño del despliegue marítimo chino había ido aumentando desde principios de semana.

El Ministerio de Defensa taiwanés detalló el miércoles que en las últimas 24 horas se registraron 77 aeronaves militares y 25 embarcaciones de la marina y la guardia costera chinas operando en torno a la isla, con 35 aviones cruzando la línea media del estrecho de Taiwán.

Mientras se desarrollaban los ejercicios, los embajadores ante China de los países miembros del grupo Quad—Estados Unidos, Australia, Japón e India—se reunieron en Beijing. El embajador estadounidense David Perdue compartió en X una fotografía junto a sus homólogos, indicando que el Quad representa “una fuerza para el bien” que busca mantener un Indo-Pacífico libre y abierto, aunque no ofreció más detalles acerca del encuentro. La embajada estadounidense no respondió de inmediato a las consultas de Reuters sobre la reunión.

Debido a la magnitud de las maniobras, consideradas por China las más extensas hasta la fecha en cuanto a cobertura territorial, Taiwán se vio obligada a cancelar decenas de vuelos internos y desplegar cazas y buques para seguimiento y respuesta, además de ejecutar ejercicios rápidos de defensa y levantar barricadas en diversos puntos.

La Oficina de Asuntos de Taiwán de China, a través de su portavoz Zhang Han, calificó las maniobras como “una medida necesaria y justa” para salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial, agregando que constituyen “una severa advertencia contra las fuerzas separatistas de la independencia taiwanesa y la interferencia externa”.

La agencia oficial Xinhua publicó que la simulación de “cerco” demostró la capacidad del Ejército Popular de Liberación para “presionar y contener a las fuerzas separatistas mientras se niega el acceso a interferencias externas”, citando al profesor Zhang Chi de la Universidad Nacional de Defensa de la PLA.

A pesar de la creciente intensidad de los ejercicios, el director del programa Asia del centro de estudios estadounidense Defense Priorities, Lyle Goldstein, opinó a Reuters que es improbable que Beijing inicie una guerra abierta, debido al elevado coste político y militar que supondría.

(Con información de Reuters)