15 de enero de 2026
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Argentina vuelve al mercado de deuda tras ocho años con bono en dólares de USD 1.000 millones

Después de casi ocho años sin poder emitir deuda en dólares a plazos medios y largos, el gobierno de Javier Milei colocó un bono en moneda extranjera: el BONAR 2029N. Con esta operación, el Ministerio de Economía captó USD 1.000 millones a una tasa anual de 9,26%.

El título está denominado en dólares estadounidenses, tiene un cupón anual de 6,5% pagadero semestralmente y amortiza la totalidad del capital al vencimiento, el 30 de noviembre de 2029. La suscripción y el pago se efectúan exclusivamente en dólares bajo legislación argentina. Según la Secretaría de Finanzas, se recibieron ofertas por más de USD 1.400 millones provenientes de más de 2.500 inversores.

Desde el Ministerio de Economía señalaron que el rendimiento al precio de corte fue de 9,26% anual, lo que implica un diferencial de alrededor de 550 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro de EE. UU. de similar duración, y cerca de 100 puntos básicos por debajo del rendimiento de bonos argentinos existentes con plazo comparable. Para el gobierno, esto refleja la valoración de la estructura del bono, su amortización íntegra al vencimiento y la confianza de los inversores en la mejora de los fundamentos económicos.

El monto obtenido se destinará al pago de la amortización de los Bonares 2029 y 2030, con vencimiento el 9 de enero. En el calendario de comienzos del próximo año figuran vencimientos por USD 4.200 millones. El plan oficial es afrontar esos compromisos sin reducir las reservas netas del Banco Central (BCRA) y buscar bajar el riesgo país por debajo de 500 puntos básicos para poder reabrir los mercados internacionales.

La última emisión argentina en el exterior data de enero de 2018, durante la gestión de Luis Caputo en el gobierno de Mauricio Macri. Al estar regulada por la ley local, la colocación actual, aunque en dólares, no se considera un regreso a emisiones dirigidas a mercados externos bajo normativa extranjera.

Caputo indicó que la emisión servirá para cubrir parte del vencimiento del 9 de enero y que el objetivo es cumplir esos compromisos sin afectar el nivel de reservas.

Según Caputo, aumentar reservas es clave para mejorar el balance del BCRA, reducir el riesgo país y las tasas de interés locales, y así facilitar el acceso al crédito a tasas más bajas, lo que a su vez atrae inversiones.

Desde el Palacio de Hacienda destacaron que la consolidación de fundamentos macroeconómicos —superávit fiscal, control estricto de la cantidad de dinero y recapitalización del BCRA— y la disminución del riesgo político permitieron una caída significativa del riesgo país. Esto le da al Tesoro mayor margen para implementar estrategias financieras destinadas a refinanciar vencimientos en moneda extranjera y asegurar la solvencia fiscal en un contexto de crecimiento, estabilidad nominal y costo financiero sostenible.

También señalaron que, durante la actual gestión, las compras de divisas del BCRA superaron a las de administraciones anteriores en similar cantidad de jornadas hábiles. No obstante, la falta de acceso al refinanciamiento obligó a utilizar una proporción relevante de esas divisas para pagar capital e intereses de deuda pública nominada en moneda extranjera, lo que impidió que las reservas aumentaran en igual medida.

En ese marco, la reapertura de los mercados de deuda en moneda extranjera ampliaría las opciones del Tesoro para gestionar la deuda con el sector privado y permitiría al BCRA encarar un proceso de acumulación de reservas netas coherente con la recuperación de la demanda de dinero, un régimen cambiario de flotación entre bandas y la estabilidad financiera. Según el gobierno, esto es fundamental para mejorar la hoja de balance del BCRA y seguir reduciendo la inflación y el riesgo país.

Al cierre de la jornada, con la colocación del BONAR 2029N en el centro de la noticia, el dólar mayorista cayó 4,50 pesos (0,3%) y se ubicó en $1.437,50 para la venta. En lo que va de diciembre, la cotización oficial bajó 14 pesos, equivalente a una caída del 1%. El esquema de flotación administrada del BCRA fijó para la jornada un tope de $1.516, por lo que el precio oficial quedó $78,50 por debajo, una diferencia del 5,5% respecto del límite establecido.

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