El mapa nacional de sabores regionales suma un nuevo capítulo: Soda Estambul, originaria de la capital de la provincia de Santa Fe, confirmó su llegada a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a fines de 2025. La operación está a cargo de Leonardo Squarzon, representante de la marca y esposo de la diputada Amalia Granata.
La expansión tuvo repercusión en redes sociales. Entre las reacciones, el analista Carlos Maslatón celebró la presencia de los envases de vidrio en Buenos Aires y comparó la calidad de la bebida con marcas internacionales como la mexicana Topo Chico, destacando su nivel de carbonatación frente a otras aguas industriales.
“Mi marido vende sodas, es sodero”, dijo Amalia Granata con una sonrisa. Añadió que Soda Estambul, una soda santafesina, desembarca en Buenos Aires y que su esposo asumió la representación con el objetivo de distribuirla en toda la provincia de Buenos Aires.
El legado de una tradición que nació en 1948: la soda preferida de la diputada Amalia Granata
Soda Estambul nació el 14 de agosto de 1948 cuando cuatro soderías de la ciudad de Santa Fe se fusionaron para crear una bebida con alta carbonatación. Lo que empezó como una iniciativa local para distribuir sifones evolucionó en 1964 cuando la empresa incorporó el envasado en botellas de vidrio de medio y un litro, lo que le permitió ampliar su presencia en la provincia y zonas cercanas.
A lo largo de las décadas la firma se adaptó a las nuevas tendencias: en los años 70 incorporó envases PET de varios tamaños, pero mantuvo también el envase de vidrio retornable, preferido por quienes valoran ese formato.
Desembarco en Buenos Aires
La marca habilitó canales de venta online bajo el nombre “BA Estambul Soda Club”, donde los primeros consumidores pueden acceder a descuentos por lanzamiento. Con esta iniciativa, Soda Estambul se prepara para competir en las góndolas y ampliar su presencia en el mercado porteño.


