La situación del Manchester United se agravó este domingo tras quedar eliminado por el Brighton & Hove Albion en la tercera ronda de la FA Cup. El partido, disputado bajo la lluvia en Old Trafford, cerró un tramo convulso después de que, hace once semanas, la visita del Brighton hubiera dejado la sensación de que el equipo, entonces dirigido por Rúben Amorim, había encontrado cierta estabilidad.
Hoy la realidad es distinta: Amorim ya no está al frente del Brighton y el United ha quedado fuera de ambas competiciones de copa en fases tempranas, algo que no ocurría desde la temporada 1981-82.
La derrota ante Brighton no solo supuso la eliminación de un torneo, sino que también evidenció problemas estructurales del equipo: ausencia de un entrenador fijo, baja confianza y falta de soluciones sobre el campo. Tras el partido, el técnico interino Darren Fletcher reconoció que el club está atravesando un mal momento, según BBC Sport.
En lo deportivo, los números son preocupantes: una victoria en los últimos siete partidos, solo tres triunfos en los trece encuentros desde la anterior visita del Brighton y un séptimo puesto en la Premier League que podría empeorar con los próximos compromisos ante Manchester City y Arsenal.
La crisis también se percibe dentro del club. Falta de dirección y mucha incertidumbre dominan el ambiente, mientras la presión de exjugadores emblemáticos —Gary Neville, Rio Ferdinand, Paul Scholes, Wayne Rooney— es cada vez más evidente desde las gradas.
Un récord negativo centenario acentúa la crisis
El impacto también tiene una dimensión simbólica y estadística: por primera vez desde la temporada 1914-15, el Manchester United disputará apenas 40 partidos oficiales en una campaña, el total más bajo en más de un siglo. Ese dato subraya la magnitud del retroceso y la inestabilidad actual del club.
La eliminación prematura en la FA Cup, unida a la caída previa en la Copa de la Liga frente al Grimsby Town de cuarta división, ha dejado un calendario excepcionalmente vacío. Según BBC Sport, habrá un parón de competiciones de diez días en febrero y marzo, lo que podría llevar al club a organizar una gira a Arabia Saudita para compensar la pérdida de ingresos, como ya ocurrió el año pasado con una mini gira por Asia.
Ese registro también refleja la profundidad de la crisis institucional y deportiva. Fletcher apuntó que la verdadera personalidad se ve en las dificultades, pero las señales de recuperación no son claras y los objetivos habituales del United parecen alejados. El club cayó en la tercera ronda de la FA Cup por primera vez desde 2014, y la posibilidad de ganar un título esta temporada se vuelve cada vez más remota.
La trayectoria reciente no ayuda: el United acumula 13 años sin conquistar la Premier League, un período comparado con la larga brecha entre el último título de Sir Matt Busby en 1967 y el primer campeonato de Sir Alex Ferguson en 1993. Fletcher reconoció que probablemente no es el mensaje que los aficionados quieren oír, pero admitió que refleja la realidad deportiva del club esta temporada.
Futuro incierto y crisis sin fin
El horizonte inmediato es incierto. El United se prepara para el clásico ante el Manchester City sin un entrenador confirmado y con un par de días de descanso para los jugadores antes de volver a los entrenamientos. Michael Carrick figura entre los candidatos para asumir el banquillo de forma interina, mientras Fletcher espera aclaraciones sobre su papel tras una reunión prevista con la directiva.
La presión externa e interna puede intensificarse. La falta de liderazgo, la ausencia de un proyecto deportivo claro y la pérdida de identidad han colocado al club en una situación inusual para una institución con la historia y los recursos del Manchester United. Fletcher subrayó que el foco de los jugadores debe estar en mejorar rápidamente como colectivo y que todo lo demás es distracción.
Mientras la temporada avanza sin títulos ni rumbo definido, el club encara la posibilidad de ampliar sus registros negativos y la duda sobre si podrá recuperar su nivel anterior. Por ahora, la crisis del Manchester United parece lejos de resolverse.


