En pastelería, conseguir un postre que resulte ligero, cremoso y apto para todos puede ser difícil. En Cocineros Argentinos, Gladys Olazar presentó un merengón arrollado sin harina, caracterizado por su textura flexible y su interior húmedo, ideal para enrollar sin que se quiebre gracias a un ingrediente que aporta elasticidad.
A diferencia del merengue seco tradicional, este “pionono de merengue” mantiene la humedad interior y se puede manipular con facilidad. A continuación se ofrece la lista de ingredientes y el procedimiento para prepararlo en casa.
Ingredientes necesarios para el arrollado de merengue
Para este postre, apto para celíacos y para quien busca una opción sin harina, necesitás:
Para la base de merengue:
Claras de huevo: 6 unidades. Azúcar: 180 gramos. Almidón de maíz: 1 cucharada. Vinagre de alcohol: 1 cucharada (clave para lograr elasticidad). Frutos secos (nueces pecán o maní): opcionales para decorar la base.
Para el relleno de crema y chocolate blanco:
Queso crema firme: 200 gramos. Chocolate blanco: 100 gramos (derretido). Crema de leche: 100 gramos (batida a medio punto). Frutos rojos o moras: al gusto para acompañar y decorar.
Paso a paso: Cómo preparar el arrollado sin harina
Seguí estos pasos para obtener un merengón con la textura y el punto de cocción adecuados.
Batir las claras: Colocá las seis claras en un bol limpio y empezá a batir. Cuando tomen cuerpo y empiecen a espumar, agregá el azúcar en forma de lluvia y continuá hasta lograr un merengue firme (punto “colita de ratón”). Aporte de flexibilidad: Incorporá la cucharada de vinagre de alcohol y la cucharada de almidón de maíz con movimientos envolventes. El vinagre evita la formación de una corteza dura en la superficie y permite que la masa se doble sin romperse. Preparación de la placa: Forrá una placa de horno con papel manteca; si querés, espolvoreá un poco de almidón sobre el papel. Extendé el merengue de manera pareja y, opcionalmente, agregá frutos secos fileteados por encima. Horneado preciso: Cociná en horno precalentado a 170 °C entre 10 y 12 minutos, hasta que la superficie apenas se dore pero el interior conserve humedad. No excederse para no perder la flexibilidad. Desmoldado: Retirá del horno y dejá enfriar. Una vez frío, volcá sobre otro papel manteca o un lienzo limpio para poder rellenarlo por la parte lisa. Preparación del relleno: Mezclá el queso crema firme con el chocolate blanco derretido hasta integrar. Incorporá la crema de leche batida a medio punto con movimientos envolventes hasta obtener una crema homogénea y con cuerpo; el chocolate blanco ayuda a que el relleno quede más firme. Armado final: Distribuí la crema sobre la base de merengue, colocá frutos rojos a gusto y enrollá con cuidado, ayudándote con el papel manteca. Reposo: Llevalo a la heladera por al menos un par de horas antes de servir para que la crema tome consistencia y los sabores se integren.
Es un postre ideal para reuniones o para disfrutar como una opción ligera durante el fin de semana. Al no llevar harina es una alternativa adecuada para quienes buscan recetas sin gluten sin sacrificar sabor.


