La década de 1990 produjo algunas de las películas de acción más recordadas, pero pocas tuvieron el alcance de Speed (Máxima potencia). Estrenada en 1994 y dirigida por Jan De Bont, la película destacó por su ritmo vertiginoso, una premisa sencilla y eficaz, y el carisma de sus protagonistas Keanu Reeves y Sandra Bullock, con Willem Dafoe en un papel secundario.
En ese momento ninguno de ellos gozaba todavía de la fama que alcanzarían más adelante, pero su química en pantalla contribuyó decisivamente al éxito del filme.
La respuesta crítica y del público fue inmediata: la recaudación global superó los 350 millones de dólares, situando a la película entre las más taquilleras de su año, y obtuvo el Premio Oscar a Mejor sonido en la 67a edición. Ese equilibrio entre éxito comercial y reconocimiento industrial llevó a 20th Century Fox a impulsar una secuela.
Producción y cambios en la secuela “Speed 2′′
Dada la magnitud del éxito, el estudio encargó rápidamente Speed 2. Jan De Bont regresó como director y Sandra Bullock retomó su papel; sin embargo, Keanu Reeves decidió no participar, alegando descontento con el guion, por lo que fue reemplazado por Jason Patric. Además, Willem Dafoe asumió un papel antagónico.
Estos cambios alteraron la dinámica original que muchos consideraron clave en la primera entrega. También hubo un cambio notable en el escenario de la acción: de un autobús fuera de control en la ciudad a un barco en alta mar, lo que modificó el tono y el ritmo de la historia.
Fracaso comercial y de crítica de “Speed 2′′
El estreno de Speed 2 no cumplió las expectativas y pasó a ser uno de los fracasos más sonados de la década para una superproducción: con un presupuesto cercano a 160 millones de dólares, la taquilla mundial alcanzó apenas 164,5 millones, cantidad insuficiente para cubrir los costes de producción y promoción. La respuesta del público fue mucho más tibia que con la primera película, circunstancia atribuida por muchos a la ausencia de Reeves y al cambio de escenario y tono.
La crítica fue igualmente dura: la película acumuló ocho nominaciones a los premios Razzie y obtuvo el galardón a la peor remake o secuela. Críticos y aficionados señalaron la pérdida de frescura, la falta de química entre los protagonistas y una trama menos verosímil y emocionante que la original.
Reacciones del reparto principal ante “Speed 2′′
Con el paso del tiempo, varios miembros del reparto han expresado su decepción respecto a la secuela. Jason Patric habló con dureza sobre su experiencia, calificando la película de “inocua y aburrida” y lamentando que no fue una buena vivencia para él.
Sandra Bullock ha reconocido que se arrepiente de la película y afirmó que, en su percepción, los seguidores no acudieron en masa a verla.
Keanu Reeves aclaró años después que su negativa a participar no obedeció a problemas de agenda, sino a su falta de entusiasmo por el guion, lo que reforzó la visión de que la secuela no supo recuperar el espíritu de la original.
Defensa pública de Willem Dafoe sobre su actuación y la película
En contraste con las críticas y el distanciamiento de sus compañeros, Willem Dafoe ha defendido públicamente su trabajo en la película. En una entrevista con Variety señaló que muchos consideraron su actuación exagerada, pero que para él no había otra manera de abordarla. Explicó que tiene una expresión facial muy versátil y que no la censura, lo que a veces lleva a gestos extremos.
Dafoe añadió que, en ocasiones, el público no está preparado para ciertas decisiones interpretativas o el contexto no es el adecuado, y reconoció la posibilidad de haber interpretado el papel de una forma que no encajó con la recepción popular. Aun así, manifestó su apoyo a la película.
Su defensa contrasta con la postura de otros miembros del reparto y constituye una de las pocas reacciones públicas que reivindican la secuela en un proyecto que, en general, quedó marcado por las críticas y el desencanto de gran parte de su equipo.


