12 de marzo de 2026 – 14:00
El análisis comparó a la Argentina con Uruguay, México, Chile, Brasil, Bolivia, Colombia y Paraguay, y destacó diferencias según rubros: restaurantes, recreación, equipamiento para el hogar y prendas de vestir mostraron comportamientos relativamente más elevados en algunos casos.
Mariano Fuchila
Aunque hay advertencias sobre un posible encarecimiento relativo del país frente a la región, otros indicadores relevan una situación mixta por sector.
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Según el estudio basado en el índice de precios relativos de diciembre de 2025, la Argentina resulta aproximadamente 12% más barata que el promedio de América Latina en términos de costo de vida medido en dólares. En esa comparación, presenta precios inferiores a los de Uruguay, México, Chile y Brasil, pero superiores a los de Bolivia, Colombia y Paraguay.
El informe sitúa a la Argentina en una “posición intermedia dentro de la región”: es más cara que algunos vecinos latinoamericanos, pero sigue siendo más económica que la mayoría de las economías desarrolladas. No obstante, en indumentaria el país registra un nivel de precios notablemente más alto, 145 puntos por encima del promedio de los países analizados.
La indumentaria fue el segundo rubro más caro en la Argentina, detrás de restaurantes y por encima de comunicaciones, recreación y equipamiento para el hogar. En sentido contrario, resultó más barata en transporte, alimentos, educación, alcohol y tabaco, vivienda y servicios, y salud.
La industria textil cayó casi 26% interanual y el sector perdió más de 19.000 empleos en dos años
La actividad de la industria textil continúa en declive, con una caída interanual del 25,7% según el último informe mensual de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). La utilización de la capacidad instalada se ubica entre las más bajas del sector industrial, cerca de un 8% por debajo de diciembre del año anterior. Además, el sector acumuló una pérdida de empleo superior a 19.000 puestos desde el cambio de gobierno.
En el acumulado de 2025, la producción textil retrocedió 7,8%, mientras que la industria en su conjunto mostró un crecimiento del 1,6%. Dentro del rubro, los más afectados fueron tejidos, acabado de productos textiles e hilados de algodón, con caídas interanuales superiores al 30%. La preparación de fibras de uso textil también experimentó un deterioro significativo y fue el principal factor que explicó la baja acumulada del año.



























