Portugal celebra este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en medio de un temporal de lluvias que ha obligado a evacuar localidades en el sur y a posponer la votación en municipios como Alcácer do Sal.
La jornada se desarrolla bajo estado de emergencia en decenas de regiones, con cortes de electricidad y críticas a la gestión del Gobierno.
En el plano político, António José Seguro, candidato del Partido Socialista, parte como favorito: los sondeos le atribuyen alrededor del 67% de la intención de voto.
Seguro, que regresó a la primera línea tras años alejado del foco político, ha obtenido el respaldo de figuras de la derecha tradicional y centró su campaña en la defensa de la sanidad pública, en un contexto de fuerte presión sobre el sistema sanitario.
Su rival es André Ventura, líder de Chega, que llega con aproximadamente el 32% en las encuestas. Ventura enfocó su campaña en críticas a las minorías, la inmigración y el bipartidismo, posicionándose como referente de la ultraderecha y con aspiraciones futuras de llegar a la jefatura del Gobierno.
En la primera vuelta, celebrada el 18 de enero, Seguro obtuvo 1.755.563 votos (31,11%) y Ventura 1.327.021 (23,52%).
Durante la jornada electoral, Seguro permanecerá en Caldas da Rainha, su localidad de residencia a unos 91 kilómetros al norte de Lisboa, donde votará y seguirá el recuento. Ventura votará en Lisboa y pasará la noche electoral con sus seguidores en un hotel de la capital.
El proceso electoral transcurre bajo la presión de una emergencia climática que ha causado al menos ocho muertos, miles de heridos y pérdidas millonarias, lo que divide la atención pública entre la respuesta a la crisis y la decisión política.
La atención se centra ahora en la participación en un contexto social y meteorológico excepcional. Se han pospuesto hasta el 15 de febrero las votaciones en Alcácer do Sal, Arruda dos Vinhos, Golegã, Santarém, Rio Maior, Leiria y Cartaxo, que suman 67.788 electores.
Más de 11 millones de portugueses están convocados este domingo para elegir al sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa en unas presidenciales decisivas que enfrentan a Seguro y Ventura.
El electorado debe optar entre dos modelos contrapuestos de presidencia: Ventura propone un presidente intervencionista que pretende “sacudir” el sistema político establecido desde la restauración democrática, mientras que Seguro apuesta por la continuidad y la estabilidad institucional.
La votación se realiza en un escenario en el que más de sesenta zonas permanecen en situación de calamidad, lo que permitió al Gobierno movilizar recursos adicionales para atender las consecuencias del temporal.
(Con información de EFE)

