8 de febrero de 2026
Buenos Aires, 23 C

Janet Jackson y Justin Timberlake: el medio tiempo que cambió la televisión

El Super Bowl XXXVIII, celebrado el 1 de febrero de 2004 en Houston, Texas, quedó más vinculado a un incidente del espectáculo de medio tiempo que a lo sucedido en el terreno de juego.

Aunque los New England Patriots vencieron a los Carolina Panthers por 32-29, la memoria colectiva se centró en unos segundos que desataron una amplia controversia en la cultura popular estadounidense.

El medio tiempo fue producido por MTV y se articuló en torno a la campaña “Choose or Lose”, destinada a promover la participación electoral entre los jóvenes.

El show contó con varias actuaciones: Jessica Simpson abrió acompañada por bandas locales, y luego actuaron Sean “Diddy” Combs, Nelly y Kid Rock.

La segunda parte tuvo a Janet Jackson como figura central, interpretando tres canciones. Justin Timberlake apareció como invitado sin estar previamente anunciado.

La polémica se desató durante la interpretación de “Rock Your Body”, de Timberlake. En la línea final del tema —“Voy a tenerte desnuda al final de esta canción”— el cantante retiró parte del vestuario de Janet Jackson.

En ese momento, se llegó a ver brevemente uno de sus pechos, cubierto sólo por un protector de pezón. La transmisión cortó a una toma aérea del estadio, pero millones de espectadores ya habían visto la imagen.

Poco después, el portavoz de Janet Jackson, Stephen Huvane, calificó el episodio como un “fallo de vestuario” y afirmó que no fue intencional.

Según esa versión, Timberlake debía retirar únicamente el bustier negro, dejando visible un sostén de encaje rojo. La discrepancia entre lo planeado y lo ocurrido provocó una rápida amplificación mediática.

En una entrevista con Access Hollywood inmediatamente después, Timberlake comentó en tono relajado que “nos encanta darles algo de qué hablar”, frase que muchos interpretaron como falta de conciencia sobre la gravedad del incidente.

La directora Jodie Gomes, autora del documental Malfunction: The Dressing Down of Janet Jackson (FX/Hulu, 2021), indicó que los detalles precisos siguen siendo objeto de especulación.

En declaraciones a Vanity Fair afirmó que sólo “tres personas” conocen con certeza lo sucedido y que probablemente nunca habrá una versión definitiva.

La reacción dentro de MTV fue inmediata. Salli Frattini, entonces vicepresidenta senior, describió el ambiente posterior como caótico y emocional.

Frattini relató que muchos empleados se sintieron traicionados y sorprendidos, y sostuvo que parecía haber existido una conversación privada entre vestuario, estilistas y artistas sobre incluir el “reveal” sin informar a la cadena.

Janet Jackson publicó un comunicado asumiendo responsabilidad parcial y ofreciendo disculpas, señalando que la decisión de incluir un cambio de vestuario se tomó después de los ensayos finales y que MTV no estaba al tanto.

“No fue mi intención que llegara tan lejos. Me disculpo con cualquiera que se haya sentido ofendido —incluyendo a la audiencia, MTV, CBS y la NFL”, expresó la artista.

Las consecuencias institucionales llegaron pronto: la cadena CBS fue multada con más de medio millón de dólares por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC).

Años después, el entonces presidente de la FCC, Michael Powell, reconoció que su reacción pública incluyó un componente de “indignación performativa” en un contexto de fuerte presión política y mediática.

El impacto del incidente superó la sanción económica: varias producciones televisivas revisaron o eliminaron tramas con contenido sexual, y el desfile anual de Victoria’s Secret fue cancelado ese año.

El episodio también influyó indirectamente en el surgimiento de nuevas plataformas digitales: Jawed Karim, cofundador de YouTube, ha señalado que este incidente, junto al tsunami del océano Índico en 2004, le motivó a crear un sitio donde compartir videos de eventos noticiosos difíciles de encontrar en línea.

En el plano político, algunos legisladores propusieron aumentar los límites de las multas que la FCC podía imponer por contenidos considerados indecentes, reavivando el debate sobre la regulación de la programación en horario familiar.

Para Janet Jackson las consecuencias fueron especialmente graves. Les Moonves, entonces director ejecutivo de CBS/Viacom, tomó decisiones que afectaron directamente su carrera.

La cantante fue desinvitada de la ceremonia de los Grammy de ese año después de negarse a pedir disculpas en directo; en contraste, Justin Timberlake sí ofreció disculpas y mantuvo su participación.

Moonves ordenó retirar la música de Jackson de las emisoras de radio del grupo y dejar de emitir sus videoclips en MTV y VH1.

Estas medidas coincidieron con el lanzamiento de su álbum Damita Jo (2004), cuyas ventas se vieron perjudicadas, y provocaron la cancelación de proyectos cinematográficos en los que participaría.

Justin Timberlake, en cambio, continuó con una trayectoria en ascenso. En un evento de los Grammy 2004 aseguró que no tenía toda la culpa por lo sucedido.

“La miré. Subieron una toalla al escenario. La cubrieron. Me sentí completamente avergonzado y simplemente salí del escenario lo más rápido que pude. Estoy frustrado porque están cuestionando mi personalidad. Y la verdad es que, ya sabes, he tenido un buen año”, declaró entonces.

Con el tiempo ha revisitado el tema en entrevistas, reconociendo que pudo haber manejado mejor la situación y que la reacción pública fue desproporcionadamente dura hacia Jackson.

“Probablemente me echaron el 10% de la culpa, y eso dice mucho de la sociedad. Creo que Estados Unidos es más duro con las mujeres. Y creo que Estados Unidos es, ya sabes, injustamente duro con las personas de diferentes etnias”, afirmó en una entrevista con MTV.

En 2021 Timberlake publicó en redes sociales una disculpa pública a Janet Jackson, reconociendo que se benefició de un sistema que tolera actitudes misóginas y racistas.

“Lamento profundamente el momento de mi vida en que mis acciones contribuyeron al problema, en que hablé fuera de lugar o no defendí lo que era correcto. Entiendo que fallé en esos momentos y en muchos otros, y que me beneficié de un sistema que tolera la misoginia y el racismo”, escribió.

El debate sobre si el incidente fue accidental o planificado continúa abierto. Algunas figuras del mundo de la moda y el estilismo, como Wayne Scot Lukas, han sostenido que fue cuidadosamente diseñado.

Lukas afirmó que Timberlake buscaba un impacto mediático similar al beso entre Madonna y Britney Spears en los MTV Video Music Awards de 2003, aunque otras personas involucradas respaldaron la versión del accidente.

A más de dos décadas, el episodio conocido como “Nipplegate” sigue siendo objeto de análisis. En 2022 Janet Jackson ofreció su versión en el documental Janet Jackson, emitido por A&E y Lifetime.

En ese documental la artista dijo haberse sentido humillada por la forma en que se mostró el momento en televisión y señaló que la repercusión pública fue intensa, afirmando que “no debió haber ocurrido”.

Jackson reconstruyó su carrera de manera gradual: su álbum Unbreakable debutó en el número 1 del Billboard 200 en 2015.

Fue incluida en la clase de 2019 del Salón de la Fama del Rock & Roll, apenas dos meses después de la salida de Moonves de CBS/Viacom y alrededor de una década después de haber sido elegible por primera vez.

Sin embargo, se negó a actuar en la ceremonia, según se informó, porque la transmisión se emitiría en HBO, que en ese momento estaba vinculada al documental Leaving Neverland sobre su hermano Michael Jackson.

En años recientes la artista ha mantenido una actividad sostenida, con giras exitosas y una residencia en Las Vegas.

Artículo anterior

Portugal elige presidente este domingo entre ultraderecha y socialista

Artículo siguiente

Portugal vota este domingo entre ultraderechista y socialista

Continuar leyendo

Últimas noticias