Una tragedia en Simeulue, en la provincia de Aceh, Indonesia, conmocionó a la comunidad cuando un cocodrilo de aproximadamente cuatro metros emergió del río Luan Boya con el cuerpo de una mujer entre sus mandíbulas, ante la mirada de decenas de residentes y familiares.
La víctima fue identificada como Jusmitawati, de 35 años y residente de la aldea Bulu Hadek. Según el jefe de policía de Teluk Dalam, Ipda Zainur Fauzi, el ataque ocurrió el domingo 15 de febrero de 2026 alrededor de las 11:00 (hora local), cuando la mujer se acercó al río a recolectar almejas, una práctica habitual en la zona por su valor como sustento familiar.
Jusmitawati estaba acompañada por una amiga que permaneció en la orilla; en cuestión de segundos la mujer desapareció bajo el agua, posiblemente sorprendida por el cocodrilo, según informaron fuentes policiales citadas por medios locales.
La amiga alertó de inmediato a los vecinos y al esposo de la víctima, lo que dio lugar a una búsqueda en la que participaron decenas de habitantes, agentes policiales y miembros del ejército local.
Los videos registrados tras el ataque muestran a una multitud recorriendo la ribera y observando el agua, con una evidente tensión y desesperación mientras intentaban localizar a la mujer.
El ataque y el operativo de rescate
Según relatos de testigos y medios locales, el cocodrilo emergió en varias ocasiones con el cuerpo de Jusmitawati atrapado entre sus mandíbulas. Vecinos intentaron forzar al animal a soltarla con palos, bambúes y cuerdas, pero la fuerza y el tamaño del reptil frustraron esos esfuerzos.
La tensión aumentó cuando el cocodrilo reapareció en otra zona del río y la multitud lo siguió por la orilla; algunos hombres intentaron acercarse entre la vegetación. Tras maniobras arriesgadas, los residentes lograron liberar el cuerpo del animal.
Jusmitawati ya había fallecido. Su cuerpo fue entregado a la familia para su sepultura, conforme a la tradición local.
Numerosos habitantes colaboraron luego para sacar al cocodrilo del agua, una tarea difícil por las dimensiones y la fuerza del animal. Una vez en tierra, algunos residentes golpearon la cabeza del reptil antes de que las autoridades coordinaran su manejo con la Agencia de Conservación de Recursos Naturales de Aceh (BKSDA).
Reacción de autoridades y alarma en la región
El jefe de policía de Teluk Dalam, Ipda Zainur Fauzi, informó que las autoridades mantienen coordinación con la BKSDA para monitorear la presencia del cocodrilo y prevenir nuevos incidentes.
Zainur Fauzi pidió a la población que evite acercarse a ríos peligrosos y extreme las precauciones al realizar actividades como la pesca, el baño o la recolección de mariscos. También solicitó que cualquier avistamiento de fauna salvaje sea reportado de inmediato para facilitar una respuesta rápida y prevenir tragedias similares.
Por su parte, el jefe del subdistrito, Andrik Dasandra SSTP, solicitó a los líderes de las aldeas que informen a sus comunidades sobre el riesgo de ataques de cocodrilos en ríos, desembocaduras y zonas aledañas. Señaló que la convivencia con la fauna salvaje representa un reto constante para quienes dependen de la economía del río y subrayó la necesidad de cooperación entre la policía, las fuerzas armadas y las autoridades de vida silvestre para reforzar la vigilancia y la prevención.
El entorno hídrico de Simeulue ha registrado otros encuentros peligrosos con cocodrilos en aldeas cercanas, lo que refleja las dificultades de coexistencia entre la población y estos reptiles en áreas donde la economía depende en gran medida de los recursos del río. La dependencia de la pesca y la recolección de mariscos expone a los habitantes a un riesgo recurrente de ataques.
Las autoridades locales reiteraron la importancia de fortalecer las campañas de concienciación sobre los peligros del entorno y de mantener una vigilancia constante para proteger tanto a las personas como a la fauna.
Vecinos y testigos indicaron que en años recientes se han producido varios incidentes similares en la región, lo que ha obligado a modificar hábitos y rutas de trabajo para reducir el riesgo.

