El conflicto en la planta de FATE en Virreyes, partido de San Fernando, avanzó a un nuevo capítulo. La empresa afirmó que acatará la conciliación obligatoria dispuesta por el Ministerio de Capital Humano de la Nación y el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, pero sostuvo que la decisión de cerrar la fábrica es definitiva.
La resolución oficial fija un plazo de 15 días para que las partes restablezcan la situación previa al conflicto y eviten medidas que modifiquen la relación laboral. En ese marco, la compañía indicó que cumplirá lo ordenado por las autoridades siempre que se verifiquen las condiciones técnicas y de seguridad dentro del establecimiento.
Denuncia sindical
El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) informó que la planta continúa cerrada y que los operarios no pudieron retomar sus puestos.
Alejandro Crespo, secretario general del gremio, señaló que los trabajadores que debían ingresar encontraron los accesos bloqueados y la fábrica sin actividad. Según el sindicato, la conciliación obligatoria implica la reapertura de la planta y la asignación de las tareas habituales durante el período establecido por el Gobierno.
Los empleados permanecen en las inmediaciones del predio reclamando un plan de producción que garantice la continuidad de sus empleos.
Postura empresaria
La empresa reiteró que el cierre es definitivo y que, más allá del cumplimiento formal de la conciliación, no proyectan una reactivación sostenida de la producción una vez finalizado el plazo fijado por las autoridades.
De este modo, el conflicto sigue abierto y bajo negociación, con posturas que por ahora resultan difíciles de conciliar.

