Buenos Aires, 20 de febrero – La Libertad Avanza (LLA) aceleró el tratamiento de la reforma laboral en el Senado y este viernes consiguió un dictamen en un trámite exprés, con la intención de convertir la iniciativa en ley la próxima semana, antes del inicio de las sesiones ordinarias.
El plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto estuvo marcado por fuertes cruces entre el oficialismo y el peronismo. Desde la oposición advirtieron que el Gobierno podría terminar su mandato “en helicóptero”, en alusión a la salida del expresidente Fernando de la Rúa en 2001.
Pese al clima de tensión, el oficialismo afirma contar con los votos necesarios para aprobar la ley, en línea con la intención del presidente Javier Milei de lograr la sanción antes del 1 de marzo.
La presidenta de la comisión de Legislación del Trabajo, Patricia Bullrich, anunció que se aceptará el texto aprobado por la Cámara de Diputados que suprimió el artículo 44. Señaló que con esa modificación se podría emitir el dictamen y llevarlo a sesión la semana siguiente.
El artículo 44 establecía que el empleador debía abonar durante tres meses la mitad del salario al trabajador que se ausentara por enfermedad o accidente, o el 75% si tenía cargas de familia.
Bullrich indicó que el dictamen obtuvo “amplia mayoría” en las comisiones intervinientes.
Como ya ocurrió en Diputados, el Gobierno contó con el respaldo de gobernadores aliados, entre ellos Ignacio Torres (Chubut), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén), Hugo Passalacqua (Misiones), y los peronistas Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta).
Aunque se eliminó el artículo 44, el proyecto mantiene cambios importantes en la Ley de Contrato de Trabajo en aspectos como la ultraactividad, las indemnizaciones, las vacaciones, las horas extras, la reducción de aportes patronales para incentivar el empleo y limitaciones al derecho de huelga en los denominados “servicios esenciales”.
Sesión
El plan del oficialismo es avanzar el jueves próximo con el Régimen Penal Juvenil, la reforma de la Ley de Glaciares y el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica y la Unión Europea, dejando para el viernes la sanción definitiva de la reforma laboral.
Debate
La reunión, que en un principio parecía un trámite, derivó en un fuerte enfrentamiento entre Bullrich y senadores del peronismo, quienes denunciaron supuestas irregularidades y cuestionaron la orientación económica del Gobierno.
El primer cruce se produjo cuando la senadora riojana Florencia López advirtió que “el pueblo se va a despertar y no van a alcanzar los helicópteros para que se fuguen como lo hicieron antes”, en referencia a la crisis de 2001. Bullrich la interrumpió, calificó sus palabras de “golpistas” y le pidió que se retractara.
Posteriormente, el senador Mariano Recalde afirmó que en varias ocasiones se habían comprobado hechos de corrupción y recordó el caso del senador Eduardo Kueider, detenido con 200.000 dólares sin declarar tras la aprobación de la llamada Ley Bases. Señaló además que Néstor Kirchner corrigió en 2003 la reforma laboral aprobada durante la Alianza y sostuvo que el peronismo lo volvería a hacer si retorna al poder. Bullrich respondió que, si ganan las elecciones, lo “arreglarán”.
La tensión se incrementó cuando la senadora Juliana Di Tullio acusó al ministro Luis Caputo de utilizar fondos vinculados a jubilaciones para financiar campañas.
En el tramo final, Bullrich rechazó las acusaciones y acusó al PJ de intentar “generar la caída del Gobierno”. También recordó que De la Rúa fue sobreseído en la causa por presuntas coimas en la reforma laboral conocida como “Ley Banelco”.
Además, cruzó a Recalde por el caso Kueider y señaló que el senador formó parte de un espacio político vinculado al exgobernador Sergio Urribarri, condenado por administración fraudulenta.
De este modo, el oficialismo dejó listo el dictamen y se encamina a una sesión clave para convertir en ley una de las reformas estructurales impulsadas por el Gobierno.

