Durante la madrugada, las instalaciones de la Secundaria N° 52 y la Primaria N° 62 de La Plata fueron objeto de un robo que generó inquietud en la comunidad escolar. Los autores forzaron accesos y sustrajeron elementos de valor a pocos días del inicio de las clases.
La situación trascendió cuando la directora de la secundaria recibió un aviso urgente de la directiva de la Primaria N° 62 sobre la presencia de desconocidos en el edificio.
Según fuentes institucionales, la comunicación alertó sobre movimientos en la sede ubicada en calle 131 entre 77 y 78, en el sector conocido como Altos de San Lorenzo, por lo que ambas directoras se acercaron a constatar los hechos.
Al llegar, advirtieron que la reja interna que da acceso al área de secundaria estaba levantada y la puerta de la dirección abierta, indicios de que la seguridad perimetral había sido vulnerada. La alarma del colegio se activó cuando el personal ingresó a las oficinas.
Las autoridades confirmaron el faltante de varios elementos importantes para el funcionamiento escolar, aunque no se difundió un inventario oficial de lo sustraído.
Fuentes cercanas a la investigación señalaron que entre los objetos robados podrían encontrarse equipos informáticos y material didáctico usado por docentes y alumnos.
La ausencia de cámaras de seguridad en la zona dificulta la pesquisa: hasta ahora no hay pistas claras sobre los responsables ni testigos que hayan observado movimientos sospechosos durante la noche.
Personal policial realizó pericias en el lugar y levantamiento de posibles huellas para avanzar en la identificación de los autores.
La causa quedó a cargo de la fiscalía de turno, que dispuso el relevamiento de cámaras privadas y la toma de declaraciones a vecinos y empleados de la institución; la investigación busca determinar si los atacantes contaban con información previa sobre horarios y funcionamiento de las alarmas.
Una madre se quedó con el dinero de la fiesta de egresados del curso de su hijo
A fines de diciembre, en Esquel, un grupo de padres denunció a la mujer encargada de administrar los fondos para la fiesta de egresados de la Escuela No 735 por presunta apropiación de dinero recaudado.
Los padres afirmaron que se trataba de una suma elevada destinada al evento de fin de curso, y que la responsable —identificada como C. A.— centralizaba los aportes de las familias y estudiantes.
La denuncia surgió horas antes de la celebración, cuando comenzaron a detectarse irregularidades en los pagos a proveedores y faltante de documentación sobre los movimientos de la recaudación.
Medios locales indicaron que la cifra gestionada por la acusada rondaría los 15 millones de pesos, lo que potenció la preocupación entre las familias.
La falta de información clara sobre el destino de los fondos y la ausencia de comprobantes generaron malestar y dejaron parte de los gastos sin cubrir.
Además, los padres señalaron comportamientos sospechosos en comunicaciones grupales: indicaron que la mujer bloqueó a varios integrantes en chats, aunque permanecía en el grupo principal de WhatsApp de los padres.
Pese al conflicto, la fiesta finalmente se realizó después de que la acusada liberara parte del dinero y se presentara la denuncia; los gastos restantes se afrontaron con ingresos por venta de entradas y una cantina organizada durante el evento.

