El tercer cumpleaños de Tao, hijo de Calu Rivero y Aíto de la Rúa, se celebró en una tarde de verano en José Ignacio, Uruguay, y reunió a familiares y amigos. Pensada para el disfrute de los niños, la fiesta fue una combinación de juegos al aire libre, naturaleza y momentos compartidos que la actriz publicó en sus redes.
La reunión se realizó en un amplio campo rodeado de verde. Tao sopló las velas con sus padres en un clima distendido y familiar. Entre los asistentes estuvieron la hermana de Calu, Maru, y la madre de Aíto, Inés Pertiné, además de otros allegados que acompañaron la jornada bajo el sol uruguayo.
Calu publicó en Instagram varias fotos que muestran la esencia de la tarde. La celebración se organizó para que los niños pudieran moverse libremente, correr por el parque y jugar en inflables instalados sobre el césped. Fiel a un estilo relajado, la actriz priorizó la espontaneidad; los invitados, muchos descalzos, compartieron horas de risas, charlas y música mientras los niños disfrutaban de los inflables y juegos de agua por las altas temperaturas.
La merienda se sirvió sobre un mantel en el pasto, donde los niños se reunieron para compartir. La torta ocupó un lugar central: Tao, acompañado por sus padres, apagó las velitas y fue fotografiado en varias imágenes que luego circularon en la cuenta de la actriz. La música acompañó la jornada y contribuyó a crear un ambiente cálido.
En su publicación, la actriz resumió el espíritu de la celebración con un mensaje que reflejó su vínculo con el niño. Junto a varias fotos familiares escribió: “Y el Tao no se explica. Se baila. Se corre. Se ríe. Se mezcla. Te amamos infinito.”
Las imágenes transmiten una tarde sencilla y alegre, con detalles pensados para que los niños disfrutaran a su propio ritmo.
El cumpleaños de Tao se dio en un momento de gran visibilidad para Calu Rivero, quien días atrás mostró otra faceta creativa: la transformación de su camioneta en una cabina de DJ móvil. Presentó el proyecto en sus redes y contó que la idea surgió como una imagen persistente hasta convertirse en realidad: “Hace un año soñé con esto. No como idea. Como imagen. Una cabina en la caja de una camioneta. Música saliendo de ahí. Espontánea. Viva. Móvil”.
La iniciativa no fue el resultado de una planificación rígida, sino de una visión que la impulsó a acondicionar la parte trasera del vehículo. Decoró la camioneta con alfombras de motivos geométricos, textiles de colores, almohadones y luces cálidas, y montó equipo que funcionó enchufado directamente a la energía del vehículo. Según relató: “Luces. Parlantes. Compu. Todo enchufado directo desde la camioneta. Resultado: solo 10% de la batería usada. Todo funcionando. Prueba superada”.
El espíritu nómade y la búsqueda de nuevas formas de expresión se perciben tanto en la organización del cumpleaños como en la cabina DJ. Rivero planea llevar su propuesta a playas, bosques y lugares inesperados, con la intención de improvisar y explorar escenarios poco convencionales: “Esto recién empieza. Playas. Bosques. Lugares inesperados. La cabina ya existe. Ahora… toca dejar que pase”, escribió en otra publicación.
Ambos eventos muestran una misma impronta: la combinación de naturaleza, creatividad y apertura a la sorpresa. En la fiesta de Tao y en el lanzamiento de la cabina móvil, Calu Rivero apuesta por experiencias compartidas, espacios de libertad y encuentros fuera de lo tradicional, y la respuesta de sus seguidores anticipa nuevas jornadas centradas en la música, el juego y la espontaneidad en la vida familiar y en su trayectoria artística.

