El 23 de febrero, durante los festejos por los 99 años de Mirtha Legrand, una reunión íntima en la casa de su hija Marcela Tinayre derivó en una tensión con el canal El Trece. Según informes difundidos en medios, Adrián Suar y Pablo Codevilla habían sido invitados al encuentro, pero no asistieron ni avisaron, lo que provocó el enfado de la conductora, según declaró Yanina Latorre.
El malestar no fue solo por esa ausencia: fuentes indican que la relación entre Mirtha y El Trece presenta ya otras fricciones, más allá de los conflictos previos vinculados a la producción de Monteverde. Además, la presencia del nuevo dueño de Telefe, Gustavo Scaglione, quien fue fotografiado con la familia, alimentó especulaciones sobre posibles cambios en la carrera televisiva de la conductora.
Detrás del episodio hay varias capas, entre ellas diferencias personales y decisiones de programación impulsadas por las nuevas autoridades de ambos canales. En el ambiente mediático se debate si se trató de un desplante aislado o si anticipa un nuevo conflicto entre Mirtha Legrand y El Trece.

