El último fin de semana, un operativo de la policía municipal de Vicente López terminó en una denuncia de la oposición contra la intendenta Soledad Martínez, tras la intervención durante el cierre del carnaval organizado por cuarto año consecutivo por el espacio Murgas Unidas.
Según el comunicado de Murgas Unidas, en años anteriores estas actividades se realizaron con normalidad y contaron con la participación de vecinos, comercios locales, organizaciones sociales e instituciones del barrio.
El mismo comunicado afirma que la policía municipal interrumpió la circulación y «avanzó sobre los presentes tirando balas indiscriminadamente». También denunciaron que los agentes no respetaron protocolos, actuaron de forma ilegal, emplearon gas pimienta y dispararon proyectiles a lo largo de una cuadra hasta el Ateneo Néstor Kirchner.
Entre los involucrados, menciona a los concejales Laura Braiza, de Unión por la Patria, y Cyrano Lancon, del Frente Renovador. Además, detuvieron a uno de los militantes por agredir al cuerpo de seguridad y un policía resultó hospitalizado tras el enfrentamiento.
Desde la municipalidad difundieron otra versión de los hechos: sostuvieron que desde las 16:00 del sábado se registraron múltiples intentos de realizar un «corso» con corte de calles, ocupación de veredas, venta ilegal de alimentos y alcohol, y parrillas no habilitadas en espacio público, todo sin permisos ni autorizaciones pese a reiterados avisos previos de las autoridades.
En su comunicado, el municipio aseguró que los agentes actuaron en cumplimiento de su deber y en el marco de la normativa vigente, y rechazó versiones contrarias sobre el accionar policial.
Concluyeron que no permitirán que grupos respaldados por dirigentes políticos se apropien del espacio público, obstaculicen la libre circulación o actúen sin restricciones, y anunciaron que iniciarán las acciones legales correspondientes contra los organizadores y quienes avalaron la actividad, por considerarla ilegal.

