El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el sábado que podría firmarse este domingo un acuerdo con Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente y reabrir de inmediato el estratégico estrecho de Ormuz a todo tipo de buques.
En un mensaje publicado en la red social Truth Social, Trump aseguró que “está previsto que el acuerdo se firme mañana (domingo) e inmediatamente después de su firma el estrecho de Ormuz estará abierto a todos”.
Pocas horas después, Teherán negó la posibilidad de una firma digital inmediata del memorando de entendimiento con Estados Unidos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, dijo que la rúbrica no se concretará porque las negociaciones entre Irán y Washington aún no han concluido y la fecha final del posible acuerdo sigue sin definirse.
La declaración del vocero volvió a generar incertidumbre en una región que esperaba un cese de las hostilidades tras versiones sobre un pacto inminente.
En medio de las versiones contradictorias, desde Islamabad el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif —cuyo gobierno actuó como mediador en las conversaciones entre Irán y Estados Unidos— afirmó el sábado que un acuerdo de paz “probablemente” se concluirá en las próximas 24 horas.
Sharif publicó en la red social X que “estamos más cerca de un acuerdo de paz que nunca” y que, con la posible finalización en 24 horas, Pakistán se está preparando para la firma electrónica del acuerdo seguida de conversaciones técnicas la semana siguiente.
La posibilidad de un acuerdo surge tras semanas de negociaciones intermitentes y ante crecientes expectativas de las partes y sus mediadores, aunque Irán había propuesto un calendario distinto horas antes.
El proceso avanzó pese a nuevas hostilidades en el estrecho de Ormuz, que Irán había bloqueado desde el inicio del conflicto. El Comando Central del ejército estadounidense informó que Irán lanzó varios drones de ataque en un intento de atacar buques mercantes en la zona y que las fuerzas estadounidenses los derribaron todos.
Persisten discrepancias sobre el contenido del posible acuerdo. Teherán insiste en mantener control sobre la vía marítima, exigir permisos de sus fuerzas armadas para el tránsito y ha creado un organismo para supervisarla y cobrar peajes. Estados Unidos respondió con un bloqueo a puertos iraníes que provocó el redireccionamiento de más de 140 buques comerciales y la neutralización de nueve embarcaciones.
Abbas Araghchi afirmó que el pacto contempla el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y señaló que “la administración del estrecho de Ormuz ya no será la misma que antes”, describiendo esa vía como uno de los principales instrumentos de disuasión de Irán.
El programa nuclear iraní sigue siendo un punto de conflicto. El ministro de Asuntos Exteriores iraní dijo que la única solución para el uranio enriquecido es “diluirlo dentro de Irán”. Trump, por su parte, insistió en la destrucción del material nuclear si no se retira del territorio iraní tras la firma: advirtió que, si fuera necesario, Estados Unidos entraría y desmantelaría ese material, aunque expresó su deseo de no tener que recurrir a esa opción.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) estima que Irán mantiene 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, un nivel técnico cercano al requerido para armas nucleares. Los inspectores del OIEA no han tenido acceso a ese material desde el 10 de junio del año pasado, cuando Israel inició ataques contra instalaciones nucleares iraníes.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que Trump le aseguró que cualquier acuerdo incluiría la eliminación del material nuclear enriquecido y afirmó: “Mientras yo sea primer ministro de Israel, Irán no tendrá armas nucleares”.
En las calles de Teherán persiste el escepticismo sobre la concreción del pacto. Saeed Sadeghi, de 49 años, dijo: “No creo que se llegue a ningún acuerdo pronto”. La agencia Fars difundió imágenes de protestas en Mashhad, donde decenas de personas rechazaron el posible acuerdo frente al Ministerio de Relaciones Exteriores con consignas contra Araghchi y banderas rojas y negras.
(Con información de AFP)


