13 de marzo de 2026
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Detienen en Kenia a ciudadano chino por contrabando de más de 2.000 hormigas reinas

Un operativo sorpresa en el Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta de Nairobi concluyó con la detención de Zhang Kequn, un ciudadano chino de 27 años, acusado de intentar sacar del país más de 2.200 reinas de hormiga vivas ocultas en su equipaje. El hallazgo, efectuado en un control de seguridad, fue descrito por las autoridades como una de las mayores incautaciones de insectos registradas en Kenia.

Los investigadores encontraron 1.948 ejemplares empaquetados en tubos de ensayo y otras 300 envueltas en rollos de papel de seda, aparentemente destinadas a ser enviadas a China. Según documentos del caso, el detenido llevaba dos semanas en el país y al menos tres personas lo abastecían de los insectos.

Tras el arresto se suspendió el pasaporte de Zhang; las autoridades señalaron que en 2023 había evitado una detención usando una identidad diferente. Entre los objetos incautados figuran un iPhone y una MacBook, que serán analizados por peritos. El tribunal autorizó la detención del sospechoso por cinco días mientras continúa la investigación.

La red de contrabando de hormigas en Kenia

La captura de Zhang puso al descubierto una red internacional de tráfico de hormigas con conexiones en Kenia, Asia y Europa. Según los documentos judiciales, la organización suministraba ejemplares a coleccionistas y aficionados dispuestos a pagar importantes sumas por colonias vivas.

En el interrogatorio, Zhang identificó a tres cómplices locales encargados de recolectar las hormigas en distintos puntos del país. Los investigadores describieron la técnica de embalaje —tubos de ensayo y rollos de papel de seda— como un método para facilitar el transporte discreto y mantener a los insectos con posibilidades de supervivencia.

El Servicio de Vida Silvestre de Kenia informó al tribunal que el tráfico se ha ampliado y que se esperan más arrestos en otras ciudades. La pesquisa incluye el análisis forense de los dispositivos electrónicos incautados para determinar la estructura y el alcance de la red. Además, autoridades extranjeras han reportado incautaciones relacionadas, lo que sugiere rutas transcontinentales.

Las autoridades sospechan que Zhang actuaba como organizador principal, en parte por su antecedente de uso de una identidad falsa. Este caso evidencia la profesionalización del contrabando y la creciente demanda internacional de especies exóticas y valiosas.

Valor de las hormigas e insectos en Kenia

El comercio de hormigas en Kenia está regulado: las exportaciones requieren licencias, aunque la normativa es compleja y en algunos puntos poco clara. Además, estas especies están protegidas por tratados internacionales destinados a prevenir la explotación indiscriminada de la biodiversidad.

El repunte del tráfico responde a una demanda en Europa y Asia, donde coleccionistas mantienen ejemplares en hormigueros especializados. El Servicio de Vida Silvestre de Kenia advirtió en 2023 sobre la popularidad entre compradores internacionales de especies como Messor cephalotes, las llamadas hormigas cosechadoras gigantes africanas.

En mayo del año pasado, un tribunal keniano condenó a cuatro personas (dos belgas, un vietnamita y un keniano) a un año de prisión o al pago de una multa equivalente a USD 7.700 cada uno por intentar exportar miles de reinas vivas. Ese fallo se consideró un precedente en la persecución penal del tráfico de especies menos visibles.

El valor de mercado de estas reinas es significativo: según precios medios en tiendas especializadas del Reino Unido, cada ejemplar puede alcanzar alrededor de USD 233, lo que convierte cada envío exitoso en una operación de alto impacto económico para las redes de contrabando y para los países de origen.

La extracción masiva de estos insectos genera preocupación entre expertos y autoridades por sus posibles efectos ambientales. El Servicio de Vida Silvestre de Kenia advierte que estas especies contribuyen a la salud del suelo y a la conservación de la biodiversidad, y que su pérdida puede alterar procesos ecológicos esenciales.

El fenómeno refleja un cambio en la biopiratería: mientras antes se priorizaban recursos emblemáticos como el marfil, las redes delictivas ahora se enfocan también en especies menos visibles pero igualmente valiosas para sus hábitats.

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