A casi una semana de la polémica por el viaje de su esposa a Nueva York en el avión presidencial, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, pidió disculpas nuevamente y reconoció que fue “una pésima decisión”, aunque aseguró que “no se trató de un delito”.
Ya de regreso en Argentina, ratificó que Presidencia autorizó a su esposa a integrar el vuelo de la comitiva oficial y admitió que no advirtió “el error que iba a cometer al aceptar esa invitación”.
En diálogo con Luis Majul en LN+, definió la situación como “una mala decisión” y pidió disculpas, señalando además que la presencia no generó gasto para el Estado.
Adorni afirmó que la gestión fijó “una vara altísima” que la ciudadanía espera que se respete, y sostuvo que corresponde pedir perdón cuando se comete un error.
Se distanció de prácticas de privilegio al decir “no somos casta” y contrastó su actuación con ejemplos de privilegio anteriores; reiteró que cometió un error pero que las exigencias éticas del gobierno se mantendrán altas.
Sobre el viaje a Punta del Este en un vuelo privado, por el que se menciona un gasto cercano a 4.000 dólares, explicó que aprovechó una oportunidad para ir con sus hijos durante el fin de semana de carnaval y afirmó que “todo el mundo sabía” de esas vacaciones.
Detalló que tenía previsto viajar en diciembre, pero al asumir la Jefatura de Gabinete en noviembre no le pareció razonable ausentarse en esas fechas, y que en la dinámica del gobierno las decisiones de viaje suelen tomarse a último momento.
Respecto a quién pagó el vuelo, dijo que se trató de “dinero familiar” para una actividad familiar de cuatro días y que esos gastos quedarán reflejados en las declaraciones juradas.
Sobre la interna política, opinó que la campaña de la semana no fue contra su persona sino contra el Gobierno, una maniobra para desestabilizar, y afirmó que desde hace un mes “tienen guardado un video”.
Agregó que se verá quién fue responsable de la grabación, pero sostuvo que el video “está claro que es de puertas adentro del Gobierno” y que provino de allí.
Reconoció que fue “absolutamente inapropiado” justificar el viaje a Nueva York con la expresión de haberse ido a “deslomarse”, y explicó que su intención era mostrar el sacrificio detrás del trabajo realizado.
Admitió que, entre errores y cosas por corregir, usó una palabra equivocada al describir la experiencia en el consulado, donde valoró el despliegue de la representación argentina.
También se refirió a temas de actualidad: defendió el rumbo del Gobierno, dijo que “la Justicia tiene que seguir investigando” el caso Libra y afirmó que las acusaciones contra el Presidente son “todo falso”.
Comentó que la situación “no cambia nada”, reiteró sus explicaciones y aseguró que no pretende ser candidato a nada salvo que el Presidente lo solicite; insistió en que se trató de un ataque al Gobierno.
Finalmente, defendió el plan económico de la administración, sostuvo que en estos dos años la economía creció “de punta a punta” y que se están tomando medidas para sostener ese crecimiento.
Manifestó que la inflación se revertirá porque se aplican las políticas monetaria y fiscal necesarias, que la macroeconomía está ordenada y que existen múltiples resortes para monitorear su evolución.
Pidió confianza de la ciudadanía, sostuvo que las promesas del Presidente se están cumpliendo, destacó la reducción de la pobreza a la mitad y advirtió que queda mucho por hacer y que no considerarán el trabajo concluido.



