Una investigación de dos meses en los partidos de Tigre y Malvinas permitió desarticular una organización que se hacía pasar por personal policial para ingresar a viviendas y comercios, reducir a las víctimas y sustraer dinero y objetos de valor.
La banda fue desarticulada tras una serie de allanamientos simultáneos en ambos distritos, en el marco de una causa por robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, con intervención de la UFI de Don Torcuato, a cargo del fiscal José Amallo.
Según fuentes policiales y judiciales, la pesquisa incluyó tareas encubiertas, análisis de cámaras municipales y privadas, recolección de testimonios y otras medidas que permitieron identificar a los integrantes, reconstruir la modalidad de actuación y detectar la logística empleada en los asaltos.
Como resultado de los operativos fueron detenidos seis sospechosos: Julio Esteban Baldes, de 58 años, señalado como jefe de la banda; Federico Mario Nahuel Baldes Gonzalez, de 31; Ana Laura Umbidez, de 30; Nicolás Giménez, de 39; Gabriel Emiliano Gavilán Herrera, de 28; y Luciano Matías Colayago, de 33, quien se encontraba indocumentado.
En los procedimientos se secuestró un Volkswagen Fox presuntamente utilizado en los hechos, fundas de chalecos antibalas, dinero en efectivo, teléfonos celulares, gorras, prendas policiales y otros elementos de interés para la causa.
Según los voceros, la organización operaba de forma coordinada y simulaba pertenecer a una fuerza de seguridad, utilizando chalecos antibalas y armas de fuego —cortas y largas— para reducir a las víctimas y facilitar el acceso a los inmuebles.
La investigación vincula al grupo con varios hechos ocurridos en el norte del Gran Buenos Aires con la misma modalidad, entre ellos un robo el 23 de noviembre de 2025 en una imprenta de Garín; otro el 15 de enero de 2026 en Tigre; un asalto el 19 de febrero en Don Torcuato; y un cuarto hecho el 20 de febrero en el barrio San Pablo de El Talar.
En la pesquisa intervinieron también las fiscalías de Garín, Rincón del Milberg y El Talar, en coordinación con la fiscalía de Don Torcuato.
Con las detenciones concretadas, los investigadores consideran que la estructura quedó desarticulada; los acusados fueron puestos a disposición de la Justicia y se continúa la investigación para determinar si participaron en otros hechos similares.



