Esta noche, un misil balístico lanzado por Irán golpeó la ciudad de Dimona, en el sur de Israel, provocando alarma entre la población y la movilización inmediata de equipos de rescate.
Imágenes difundidas por medios israelíes muestran un edificio derrumbado y la evacuación de zonas residenciales ante el riesgo de nuevos ataques.
Las autoridades locales confirmaron que, tras el impacto, sonaron sirenas en Dimona y localidades vecinas, mientras se registraban nuevos proyectiles dirigidos a la región.
Según The Jerusalem Post, la organización de emergencias Magen David Adom informó que al menos 39 personas sufrieron heridas leves por metralla en distintas áreas de Dimona.
Entre los heridos hubo un niño de diez años atendido en condición moderada, y también se proporcionó asistencia a personas mayores por lesiones relacionadas con fragmentos.
Dimona alberga el Centro de Investigación Nuclear del Neguev, la principal instalación nuclear de Israel, y fue atacada después del bombardeo, ese mismo día, del centro de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan en Natanz, provincia central de Irán.
La televisión estatal persa aseguró que el bombardeo fue una “respuesta” a un ataque previo contra Natanz. La Organización de Energía Atómica de Irán indicó horas antes que el complejo de Natanz había sido atacado esa mañana, sin que se detectara “ninguna fuga de materiales radiactivos”, según medios locales.
Paralelamente, la ofensiva iraní alcanzó otras áreas del país. Imágenes mostraron la devastación en Rishon Lezion, donde una guardería quedó completamente destruida tras el impacto de otro proyectil.
El establecimiento estaba vacío debido al cierre de las escuelas por el Shabat, lo que evitó una tragedia mayor.
Las fotografías evidencian daños severos en la estructura, con mobiliario reducido a escombros y juguetes dispersos, reflejando el alcance de los ataques.
El ataque a la guardería no dejó víctimas porque el edificio estaba desocupado en el momento del impacto.
Las autoridades locales informaron que los sistemas de defensa aérea interceptaron la mayoría de los misiles lanzados por Irán, aunque algunos lograron alcanzar sus objetivos, como ocurrió en el centro educativo.
La serie de ataques iraníes incluyó un bombardeo combinado de misiles y drones contra varias ciudades israelíes, entre ellas Tel Aviv y Haifa.
Las defensas interceptaron la mayoría de los proyectiles, pero la multiplicidad de objetivos y el uso de distintos tipos de munición representaron un desafío considerable para las autoridades militares.
Las fuerzas israelíes respondieron con nuevos ataques en Beirut y Teherán durante la madrugada del sábado, ampliando el conflicto y elevando la tensión en la región.
Además de los daños materiales, el uso de municiones en racimo planteó un nuevo nivel de riesgo para la población civil.
El impacto de la ofensiva también se sintió en otras ciudades del centro y norte de Israel. Medios locales reportaron daños en viviendas de Bnei Brak, Shoham y Rosh Ha’ayin.
El Comando del Frente Interior de las Fuerzas de Defensa de Israel desplegó unidades de búsqueda y rescate en las zonas afectadas y recomendó a la población no acercarse a los lugares impactados para evitar accidentes adicionales.
(Con información de The Times of Israel, The Jerusalem Post y Europa Press)



