Un misil balístico lanzado desde Irán impactó esta noche en la ciudad de Dimona, en el sur de Israel, provocando alarma pública y la movilización inmediata de equipos de rescate.
Imágenes difundidas por medios israelíes muestran un edificio derrumbado; las autoridades ordenaron la evacuación de áreas residenciales por el riesgo de nuevos ataques.
Las autoridades informaron que tras el impacto sonaron sirenas en Dimona y localidades cercanas, y que se registraron más lanzamientos de proyectiles hacia la región.
Magen David Adom, la organización nacional de emergencias, informó —según The Jerusalem Post— que al menos 51 personas resultaron con heridas leves por metralla en distintas zonas de Dimona.
Entre los heridos hubo un niño de diez años atendido en estado moderado; también se atendió a personas mayores por lesiones causadas por fragmentos.
Dimona, donde se ubica el Centro de Investigación Nuclear del Néguev —la principal instalación nuclear de Israel—, fue alcanzada después del bombardeo al complejo de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan en Natanz, Irán, ocurrido ese mismo día.
La televisión estatal iraní aseguró que el bombardeo fue una “respuesta” a un ataque previo contra Natanz. La Organización de Energía Atómica de Irán había informado horas antes que el complejo de Natanz fue atacado pero que no se registró “ninguna fuga de materiales radiactivos”, según comunicados locales.
La ofensiva iraní también alcanzó otras zonas de Israel. Imágenes mostraron la devastación en Rishon LeZion, en el centro del país, donde otro proyectil arrasó una guardería.
La guardería, que normalmente acoge a decenas de niños, estaba vacía debido al cierre de escuelas por el Shabat, lo que evitó víctimas en ese lugar.
Las fotografías muestran daños severos en la estructura: mobiliario destruido y juguetes esparcidos entre los escombros, evidenciando la magnitud del impacto.
No se registraron víctimas en la guardería porque el edificio estaba desocupado al momento del impacto.
Las autoridades señalaron que los sistemas de defensa aérea interceptaron la mayoría de los misiles lanzados por Irán, aunque algunos alcanzaron sus objetivos, incluido el centro educativo.
Los ataques iraníes consistieron en una combinación de misiles y drones dirigidos a múltiples ciudades israelíes, entre ellas Tel Aviv y Haifa.
Si bien los sistemas de defensa interceptaron la mayoría de los proyectiles, la multiplicidad de objetivos y el empleo de diversos tipos de munición representaron un desafío importante para las fuerzas militares.
Durante la madrugada del sábado, las fuerzas israelíes respondieron con ataques en Beirut y Teherán, ampliando el conflicto y aumentando la tensión regional.
Además de los daños materiales, el uso de munición con cabezas de racimo incrementó el riesgo para la población civil.
La ofensiva también afectó otras ciudades del centro y norte de Israel; medios locales informaron daños en viviendas de Bnei Brak, Shoham y Rosh Ha’ayin.
El Comando del Frente Interior de las FDI desplegó unidades de búsqueda y rescate en las áreas afectadas y pidió a la población no acercarse a los lugares del impacto para prevenir accidentes.
(Con información de The Times of Israel, The Jerusalem Post y Europa Press)



