Emiliano Alberto Caamaño y su hermano menor, Matías David, fueron detenidos recientemente por la Policía Bonaerense, acusados de integrar uno de los dúos de ladrones más notorios del conurbano.
La captura se produjo en dos countries de la zona de Hudson, durante una operación que incluyó 14 allanamientos en distritos como Avellaneda y Berazategui.
Según la investigación, Emiliano, señalado como el cabecilla, intentó fugarse por los techos; en su casa había preparado una escalera como vía de escape que no le permitió eludir a los detectives, quienes lo persiguieron y lo detuvieron mientras lo filmaban.
La causa se inició el 18 de febrero, cuando la fiscalía UFI N°7 de Quilmes, a cargo de Javier Barrera, imputó a la banda por un asalto a la planta de una multinacional de packaging y logística en Bernal. Ese hecho habría sido cometido por un comando de siete pistoleros que se llevaron 40.000 dólares y varios lingotes de oro, para luego huir en tres vehículos.
De todo
La Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos, a través de la Dirección de Investigaciones Contra el Crimen Organizado, siguió a la banda mediante cámaras de seguridad, triangulación de antenas telefónicas y cotejo de patentes de los vehículos de fuga registrados por domos municipales, lo que permitió ordenar los allanamientos.
Se secuestraron numerosos bienes: dos motos de agua Yamaha GP 1900P valuadas en casi 30.000 dólares cada una; ocho relojes de alta gama (entre ellos Rolex); cadenas de oro; más de 40 millones de pesos y unos 40.000 dólares en efectivo; y una máquina para contar billetes.
También hallaron herramientas especializadas y de fuerza: más de 20 piezas entre ganzúas, una amoladora con disco de repuesto, un martillo percutor, un taladro demoledor, una esmeriladora, tenazas y destornilladores.
Entre las armas incautadas había seis pistolas y revólveres calibres .22 y 9 mm de marcas internacionales como Sig Sauer, varias con cargadores extensibles.
En cuanto a su modus operandi, la banda —que en el pasado se hizo conocida por usar drones— habría incorporado baroscopios, cámaras endoscópicas controladas por celular, para vigilar objetivos y, según los investigadores, facilitar la apertura de cajas fuertes. Un baroscopio tiene un precio de mercado que suele oscilar entre 60.000 y 200.000 pesos.
Además se encontró material de disfraces: 16 aerosoles de espuma de carnaval —que pueden servir para impedir el funcionamiento o visión de cámaras—, máscaras y un par de pelucas poco creíbles.
Entre los vehículos incautados figura una Volkswagen Taos con patente duplicada y un pedido de secuestro con fecha de noviembre de 2025, y un Peugeot 208 sin chapa cuya numeración de chasis mostró que había sido robado en Quilmes en febrero de este año.
Un hombre de negocios
Emiliano Caamaño, de 28 años, está registrado como vendedor de autos en ARCA y figura con domicilio en Wilde; según registros comerciales tenía el monotributo al día.
En la última década afrontó causas por asociación ilícita, violación de domicilio y resistencia a la autoridad en jurisdicciones como La Plata y Quilmes.
Su hermano Matías declara ser DJ.



