La escribana Adriana Nechevenko defendió su actuación en las operaciones inmobiliarias vinculadas a Manuel Adorni, actualmente investigadas por presunto enriquecimiento ilícito, y afirmó que no observó irregularidades. En la entrevista con Infobae en Vivo explicó los mecanismos de financiamiento utilizados, sostuvo que no estaba obligada a indagar el origen de los fondos y señaló que procedió conforme a las prácticas habituales de su profesión.
Detalló que una de las compras se realizó mediante una hipoteca por saldo de precio sin interés y que otra incluyó un crédito privado con una tasa anual del 11%. Reconoció existencia de vínculos personales entre Adorni y algunas de las partes intervinientes, defendió que las condiciones de financiación respondieron a acuerdos de confianza previa y dijo que Adorni prevé cancelar deudas a partir de la venta de uno de sus inmuebles. Explicó asimismo por qué no consideró sospechosas las operaciones.
Nechevenko relató también su declaración en Comodoro Py ante el fiscal, describió la documentación aportada, mencionó las conversaciones que conserva en su teléfono celular y se refirió a las preguntas sobre sus visitas a la Casa Rosada en relación con estas transacciones.
Las declaraciones se dieron en el programa Infobae a las Nueve, conducido por Gonzalo Sánchez junto a Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet. Allí respondió durante más de una hora sobre los detalles del caso. A continuación se resumen sus intervenciones más destacadas:
• Dijo que no está obligada a pedir documentación que acredite el origen del dinero: basta con que la persona declare que los fondos son legales, y actualmente no tiene obligación de solicitar respaldos adicionales.
• Ante la consulta por el cargo público de Adorni, afirmó que eso no cambió su accionar: consideró que el hecho de ser funcionario no implicaba para ella medidas distintas o especiales.
• Explicó que las conversaciones están guardadas en su teléfono y que no lo presentó en la audiencia porque supuso que generaría complicaciones.
• Reiteró que no era obligatorio exigir documentación respaldatoria ni activar alertas especiales por tratarse de una persona políticamente expuesta.
• Señaló que Adorni planea cubrir el saldo pendiente con la venta de un departamento que tiene en la calle Asamblea, donde residía anteriormente.
• Aclaró que el hijo de una de las vendedoras es amigo de Adorni y que los hijos asisten al mismo colegio, lo que explicó como vínculo previo entre las partes.
• Negó haber presentado a las vendedoras entre sí para facilitar la operación del departamento en Caballito y rechazó que ella hubiera intermediado para acercar a las dueñas del inmueble.
• Frente a la observación de que una vendedora negó conocer a Adorni, indicó que existe un vínculo de confianza previo y dijo que, aunque muchas personas no lo conocerán personalmente, la relación entre las partes sí existía.
• Sobre el precio declarado del departamento de Caballito, afirmó que el valor depende de múltiples circunstancias y, en última instancia, lo fijan las partes involucradas.
• Respecto de la casa en Exaltación de la Cruz, aseguró que no le pidió garantías adicionales porque confiaba en que Adorni pagaría y estaba convencida de ello.
• Admitió haber presentado a las dos personas que financiaron la compra de la casa en el country Indio Cuá mediante una hipoteca privada.
• Defendió que nunca le parecieron sospechosas las operaciones: si una transacción le resultara sospechosa, explicó, no la llevaría a cabo.
• Reconoció haber ingresado a la Casa Rosada en varias oportunidades, pero aclaró que nunca permaneció allí durante un día entero.
• Justificó que, si Adorni tenía que reunirse con ella por asuntos laborales relacionados con las operaciones, debía hacerlo con la custodia correspondiente.
• Finalmente, al hablar de la relación personal con Adorni, remarcó una confianza de larga data: dijo que para ella lo conoce desde hace más de dos décadas y lo trata de manera cercana, por lo que lo llamó “Manu” al distinguirlo de su rol institucional.



