La extensión del conflicto en Medio Oriente, que ya supera el mes y afecta la logística energética por la obstrucción iraní del Estrecho de Ormuz, obligó al Gobierno a postergar los ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos hasta, al menos, principios de mayo, informaron desde Casa Rosada a Infobae.
El ejercicio, denominado Daga Atlántica (Atlantic Dagger), estaba previsto para esta semana en territorio argentino e implicaba el despliegue de fuerzas especiales, aeronaves y equipos avanzados de ambas naciones. A principios de febrero, fuentes del Ministerio de Defensa argentino y del Departamento de Defensa de EE. UU. habían confirmado avances en la planificación logística y diplomática del operativo, orientado a fortalecer la cooperación en defensa y el adiestramiento conjunto.
La reprogramación fue solicitada, según se indicó, por el Comando Sur de Estados Unidos para reasignar recursos ante la escalada del conflicto en la región del Golfo. El gobierno argentino ajusta los detalles de la nueva fecha y se espera una confirmación oficial la próxima semana. “Se pasa para fines de abril, y mayo”, afirmó un funcionario libertario.
En su versión inicial, Daga Atlántica iba a ser uno de los ejercicios centrales en la agenda bilateral, con maniobras conjuntas en diversas zonas del país. Estaba previsto que participaran el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada argentinas, junto con las Boinas Verdes, el comando de operaciones especiales de la Fuerza Aérea de EE. UU. y efectivos del MARSOC estadounidense.
El programa incluía entrenamientos en rescate de rehenes, operaciones contra el terrorismo y ejercicios de ciberdefensa. Las unidades concretas y las locaciones permanecen reservadas, aunque se mencionaron posibles actividades en Tierra del Fuego y Santa Cruz.
En febrero, altos funcionarios describieron el operativo como “el ejercicio combinado más importante de la historia reciente para la defensa argentina”. El acuerdo para su realización se formalizó mediante un memorando de entendimiento firmado en Buenos Aires en marzo de 2025, que fijó compromisos para entrenamientos conjuntos, intercambio de especialistas y coordinación operativa.
El Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas sostuvo en ese momento que estos ejercicios aumentan la preparación militar y refuerzan la defensa regional mediante prácticas compartidas. En el comunicado oficial se destacó que la coordinación permitirá incrementar la preparación y el intercambio de expertos; actualmente el Estado Mayor está bajo la conducción del vicealmirante Marcelo Dalle Nogare.
En los últimos días, el gobierno argentino reafirmó su alineamiento estratégico con la administración de Donald Trump, la cual anunció esta semana un alto el fuego en Irán. El canciller Pablo Quirno se expresó en esos términos durante una cumbre del Atlantic Council en Buenos Aires, donde describió la relación con Estados Unidos como apoyada en “coincidencias políticas y en una complementariedad económica cada vez más relevante”.
Según Quirno, ambos países comparten una visión sobre la centralidad de la libertad, el papel del sector privado y la necesidad de cadenas de valor seguras en el hemisferio. Señaló que la agenda bilateral incluye mecanismos de cooperación en minerales críticos, energía e inversiones.
Como ejemplo de oportunidades, el canciller mencionó a Vaca Muerta como una de las reservas de energía no convencional más importantes del mundo y destacó la creciente relevancia del sector minero en litio, cobre, oro, plata y uranio. También destacó la capacidad agroindustrial, la posibilidad de integrarse a cadenas de valor en manufactura, servicios, logística e infraestructura y, en términos geopolíticos, la oferta de estabilidad, alineamiento estratégico claro y la intención de jugar un rol relevante en el hemisferio occidental.



