El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo a NBC News que es muy optimista sobre la posibilidad de lograr un acuerdo de paz con Irán, mientras su equipo diplomático se prepara para iniciar conversaciones en Islamabad.
“Estoy muy optimista. Creo que un acuerdo es alcanzable”, manifestó Trump por teléfono.
Asimismo, Trump afirmó que Irán no debería imponer peajes a los buques petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz y advirtió contra esa medida en su publicación en Truth Social.
Criticó además la gestión iraní respecto al paso del petróleo por el estrecho, calificándola de inadecuada y contraria al acuerdo que, sostuvo, existe entre las partes.
El presidente sostuvo que los líderes iraníes son más razonables en las reuniones privadas que en sus declaraciones públicas y que están aceptando lo que deben aceptar en las conversaciones.
Afirmó que Irán ha sido derrotado y que carece de un ejército efectivo, subrayando la posición de fuerza de Estados Unidos en la negociación y advirtiendo que la falta de un acuerdo sería muy perjudicial para Irán.
Según fuentes de la administración citadas por NBC News, Trump habló recientemente por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para solicitar que modere sus operaciones en Líbano y así facilitar las negociaciones con Teherán.
Trump dijo que habló con “Bibi” y que este actuará con moderación, enfatizando la necesidad de mayor discreción en la situación.
El vicepresidente JD Vance, que encabezará la delegación estadounidense en Islamabad junto al enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, también comentó la postura israelí.
En declaraciones a la prensa en Hungría, Vance señaló que Israel podría limitar en cierta medida sus acciones contra Líbano para dar espacio al diálogo diplomático.
Funcionarios europeos indicaron que varios países han pedido incluir a Líbano en la tregua, pero que Israel insiste en excluir sus operaciones contra el grupo Hezbolá del acuerdo.
Por su parte, Netanyahu afirmó que la pausa temporal con Irán no se extiende a Hezbolá y que Israel continuará atacando posiciones de ese grupo armado.
El primer ministro israelí dijo que insistió en que el cese temporal de hostilidades con Irán no incluya a Hezbolá y que seguirán golpeándolos con fuerza.
Trump anunció el martes una suspensión de bombardeos por dos semanas y había advertido previamente sobre graves consecuencias si Irán no reabría el estrecho de Ormuz; sin embargo, persisten discrepancias sobre si Líbano queda fuera del pacto.
NBC News informó que el tránsito por el estrecho de Ormuz sigue limitado; el miércoles solo cinco embarcaciones lo cruzaron y ninguna era petrolera.
El ministro de Industria de Emiratos Árabes Unidos, Sultan Ahmed Al-Jaber, criticó la situación y afirmó que el estrecho de Ormuz no está abierto, que el acceso está restringido y que se ejerce control sobre el paso.
JD Vance advirtió que la reanudación del conflicto sería inminente si Irán no cumple con la reapertura total del paso marítimo.
“El presidente no mantendrá nuestros compromisos si Irán no cumple los suyos”, declaró Vance a la prensa.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, describió el cese al fuego como un logro y pidió la reapertura inmediata del estrecho, asegurando que Trump recibió garantías privadas de que se concretaría.
Mientras tanto, la delegación iraní encabezada por Reza Amiri Moghadam confirmó en sus redes sociales que viajaría a Islamabad, aunque después eliminó el anuncio sin ofrecer explicaciones.
NBC News recogió además las palabras de un ex comandante de la Guardia Revolucionaria iraní, quien admitió que muchas de las condiciones planteadas por Teherán difícilmente serán aceptadas por Washington, pero dijo que su país está dispuesto a negociar y ceder en algunos puntos.
El panorama diplomático se mantiene tenso y el futuro del acuerdo dependerá de la evolución de las negociaciones y de la situación en el estrecho de Ormuz y en Líbano.



