El ex canciller Kamal Jarazi falleció el jueves en Teherán a los 81 años a raíz de las heridas sufridas en un bombardeo atribuido a Estados Unidos e Israel el 1 de abril, informaron autoridades iraníes citadas por Mehr e ISNA. En el mismo ataque murió su esposa. Familiares confirmaron la muerte a la agencia IRNA, que precisó que ocurrió “unas horas antes de medianoche”.
Jarazi fue ministro de Relaciones Exteriores entre 1997 y 2005 durante la presidencia del reformista Mohamad Jatami. En años posteriores ejerció como jefe del Consejo Estratégico de Relaciones Internacionales, organismo vinculado al Ministerio de Exteriores, actuó como asesor del líder supremo Ali Khamenei y representó a Irán ante la ONU en Nueva York.
Su fallecimiento se produce en el marco de una serie de ataques dirigidos contra altos cargos del régimen iraní desde el 28 de febrero, fecha en que Estados Unidos e Israel lanzaron ofensivas que marcaron una nueva etapa del conflicto en Medio Oriente. Desde entonces se ha registrado una sucesión de muertes en las estructuras políticas y militares iraníes.
Entre marzo y abril, las bajas en el liderazgo incluyeron al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, y a los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib. La cadena de ataques se centró en figuras clave de la conducción política y de seguridad.
Fuentes como Mehr e ISNA, difundidas en Telegram, relataron que el entorno oficial calificó el ataque que causó la muerte de Jarazi como un “atentado terrorista perpetrado por el enemigo estadounidense-sionista” y describieron al fallecido como “mártir”.
El vicepresidente primero, Mohamad Reza Aref, definió al ex canciller como “un símbolo de la racionalidad estratégica y la autoridad diplomática”, según Tasnim. Aref cuestionó a los adversarios por no poder “explicar de forma convincente las estrategias del régimen en el ámbito internacional” y afirmó que los ataques reflejan “la desesperación de quienes buscan el mal”.
El bombardeo contra el domicilio de Jarazi en Teherán ocurrió en el contexto de la campaña militar intensificada desde fines de febrero. Medios oficiales señalaron que su esposa murió en el mismo ataque. Los hechos forman parte de una escalada de operaciones contra miembros de la cúpula del régimen iraní.
Mojtaba Khamenei amenazó con mantener la presión militar mientras avanzan las negociaciones con Estados Unidos
El líder supremo, Mojtaba Khamenei, aseguró el jueves que la República Islámica no busca mantener un conflicto armado, aunque advirtió que no renunciará a sus intereses nacionales en las próximas negociaciones con Estados Unidos. “No buscamos la guerra y no la queremos. Pero no renunciaremos a nuestros derechos legítimos bajo ninguna circunstancia y, en este sentido, consideramos el frente de resistencia en su conjunto”, indicó en un comunicado difundido por la televisión estatal.
El mensaje se divulgó en el contexto del duelo por la muerte de su padre y antecesor, el ayatollah Alí Khamenei, abatido en los ataques iniciales del conflicto, y fue dirigido tanto a la población iraní como a los países del Golfo. Mojtaba Khamenei subrayó la determinación de Irán para proteger sus intereses regionales y destacó la movilización interna. “Sus voces en las plazas públicas influyen sin duda en el resultado de las negociaciones”, afirmó, e instó a la ciudadanía a permanecer en las calles tras el acuerdo de cese al fuego.
El comunicado se hizo público mientras rige un alto el fuego de dos semanas entre Irán y Estados Unidos, tras intensos combates y amenazas. Khamenei sostuvo que la gestión del estrecho de Ormuz entrará en una “nueva fase”, sin detallar cambios, y pidió a los países del Golfo que respondan de forma adecuada para “demostrarles (su) hermandad”.
También advirtió sobre las “falsas promesas de los enemigos” y reiteró el compromiso de buscar justicia por las víctimas, que según cifras oficiales superan los 3.000. Estas declaraciones se producen antes de la reunión entre delegaciones de ambos países prevista para este fin de semana en Islamabad.
(Con información de AFP y EFE)



