El informe, titulado “Panorama económico de América Latina y el Caribe: Revisitando la política industrial”, fue presentado durante las reuniones de primavera del organismo junto al Fondo Monetario Internacional (FMI), en un encuentro al que asistió el ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo.
El documento afirma que el conjunto de incentivos especiales aplicado a la cadena de islas en el extremo sur del país —el régimen de Tierra del Fuego— es ampliamente considerado como un ejemplo de política industrial fallida, marcado por interferencias políticas y problemas de diseño estructurales que se han mantenido durante décadas.
El Banco Mundial sustenta esta apreciación con estimaciones recientes que sitúan el costo fiscal del régimen en torno a 1.070 millones de dólares anuales, una cifra que proviene de un estudio del centro de investigación Fundar con datos hasta 2023.
Alto costo fiscal y resultados limitados
El informe reconoce que uno de los objetivos iniciales del régimen —establecido en 1972 por la ley 19.640— se cumplió: promover el crecimiento poblacional de la provincia. Según los datos citados, la población de Tierra del Fuego aumentó de 13.500 habitantes en 1970 a 190.000 en 2022, un crecimiento aproximado del 1.300% en cinco décadas.
No obstante, desde la perspectiva económica el balance es mucho más crítico. El análisis concluye que el esquema de incentivos no logró impulsar mejoras significativas en productividad ni en desarrollo tecnológico, pese al elevado costo fiscal y al impacto sobre los consumidores.
El documento advierte que el apoyo ilimitado, sin procedimientos ni calendarios de salida, puede generar incentivos perversos que vulneran el objetivo inicial de la política.
En ese sentido, el informe señala que el régimen se ha prorrogado en múltiples ocasiones —la última extensión aprobada en 2021 lo mantiene vigente hasta 2038— sin condiciones claras de rendimiento ni planes de transición, lo cual ha contribuido a perpetuar sus distorsiones.
Además, el Banco Mundial observa que, pese a los beneficios otorgados a la industria electrónica instalada en la isla, no se registraron progresos relevantes en la calidad de los productos ni en la capacidad exportadora del sector.
El informe retoma también las conclusiones del estudio de Fundar, que califica al régimen como “un testimonio de aquello que la política de desarrollo productivo no debería ser en el siglo XXI”, al considerar que no fomenta la agregación de valor ni fija un horizonte de salida.
Cuál es el costo del régimen de promoción de Tierra del Fuego
Desde el punto de vista fiscal, el costo anual estimado equivale aproximadamente al 0,22% del Producto Interno Bruto (PIB). Esa magnitud es superior al doble del presupuesto anual del Conicet y representa cerca del 87% del gasto público en Ciencia y Tecnología, lo que ilustra el peso del régimen en las cuentas públicas.
El informe también destaca el efecto sobre los consumidores: durante décadas, el esquema de protección contribuyó a que los precios de productos electrónicos fueran más altos de lo que serían en un mercado más competitivo.
Como indicador de productividad, el Banco Mundial utiliza la calidad de los bienes medida por el valor unitario de exportación. En el texto se contrasta la trayectoria de productos con mayor valor agregado —como ciertos vinos de alta gama— con la producción originaria de Tierra del Fuego, para subrayar la falta de avances en términos de agregación de valor.




