Quilmes y Nueva Chicago empataron 0-0 en el Estadio Centenario. El partido quedó marcado por el regreso del público visitante al fútbol de ascenso, en el marco de una prueba piloto impulsada por la AFA.
Quilmes tuvo un buen comienzo: en los primeros 30 minutos se impuso en el juego y en el dominio del campo, aunque no logró transformar ese control en goles.
Con el paso del tiempo, el equipo dirigido por Leandro Gracián perdió intensidad y, en el segundo tiempo, le resultó difícil sostener la superioridad inicial.
La acción más determinante de la noche se produjo a los 43 minutos del primer tiempo, cuando Esteban Glellel atajó un penal y evitó que Quilmes se fuera al descanso en desventaja; esa intervención lo convirtió en una de las figuras del encuentro.
Quilmes formó con: Esteban Glellel; Martín Vallejos, Ariel Kippes, Luciano Recalde, Thomas Ortega; Ramiro Martínez, Agustín Bolívar, Axel Batista, Ulises Vera; Alexis Domínguez y Agustín Lavezzi.
Regreso en prueba: el Ascenso recuperó el color de las dos hinchadas

El fútbol de Ascenso mostró una imagen poco habitual en los últimos años: tribunas compartidas por hinchas de ambos equipos, dentro de una iniciativa piloto de la AFA destinada a evaluar la posibilidad de un regreso definitivo del público visitante.
El ambiente comenzó a calentarse desde antes del partido. La salida de los equipos estuvo acompañada por una puesta en escena con humo, banderas y cánticos que recordaron épocas en las que la convivencia en las tribunas era más habitual. Desde la tribuna Horacio Milozzi, más de cinco mil hinchas del conjunto de Mataderos imprimieron su presencia y generaron un contrapunto vibrante con la parcialidad cervecera.
Además del espectáculo en las gradas, se destacó el desarrollo del operativo de seguridad. El traslado de los simpatizantes y los controles dentro del estadio se realizaron sin incidentes, un aspecto clave para evaluar y sostener este tipo de pruebas en el corto plazo dentro de la categoría.
La experiencia dejó señales positivas y reavivó el debate sobre la vuelta del público visitante al fútbol argentino, una cuestión pendiente que comienza a concretarse mediante ensayos en el Ascenso.







