El Gobierno de Italia rechazó la solicitud de Suiza para que se le reembolsaran los gastos médicos de ciudadanos italianos heridos en el incendio de Nochevieja en Crans-Montana, que dejó 41 muertos y 115 heridos.
La negativa fue confirmada por el embajador italiano en Berna, Gian Lorenzo Cornado, tras una reunión con Mathias Reynard, presidente del cantón de Valais, quien había presentado la reclamación en nombre de las autoridades suizas.
Italia sostiene que rige un principio de reciprocidad entre ambos países y que la responsabilidad de los costes corresponde a quienes gestionaban el local, por no haber cumplido con los controles de seguridad exigidos.
En días recientes varias familias italianas cuyos hijos resultaron heridos recibieron facturas médicas de hasta 70.000 euros por la atención en Suiza, lo que provocó indignación pública.
Ante la reacción, el Gobierno suizo atribuyó el envío de las facturas a un error administrativo y aseguró que no reclamará pagos a los afectados.
La primera ministra Giorgia Meloni respaldó la negativa de Italia y calificó la exigencia suiza de “innoble”.
Meloni afirmó en sus redes sociales que, de presentarse formalmente la reclamación, Italia la rechazará de forma categórica.
Además dijo confiar en el sentido de responsabilidad de las autoridades suizas y expresó su esperanza de que la noticia resulte infundada.
Por su parte, Mathias Reynard explicó que su administración no cuenta con una base legal para asumir esos costos y señaló que las facturas se enviaron de forma informativa, sin intención de cobro.
Las familias italianas, representadas por el abogado Fabrizio Ventimiglia, consideraron inaceptable la petición suiza y pidieron que quienes tenían la obligación de garantizar la seguridad asuman las consecuencias económicas.
Ventimiglia declaró que quien tiene el deber de garantizar la seguridad y no lo cumple no puede limitarse después a aplicar una norma contable y debe asumir plenamente las consecuencias de lo ocurrido.
Muchos de los heridos recibieron atención en hospitales suizos antes de que algunos fueran trasladados a Milán para continuar su recuperación; uno de los casos más destacados es el de Elsa, quien pasó 58 días en terapia intensiva en Turín y luego fue derivada a un hospital pediátrico.
Las relaciones bilaterales ya estaban tensionadas por la excarcelación de los propietarios del local incendiado, Jacques y Jessica Moretti, que motivó la convocatoria a consultas del embajador italiano en enero, si bien este regresó a Berna en las semanas siguientes.
La investigación judicial mantiene imputadas a otras 11 personas, entre ellas varios funcionarios responsables de la seguridad; los cargos incluyen homicidio por negligencia, lesiones por negligencia e incendio por negligencia.
(Con información de EFE)

