El portavoz del Comando General Central de Khatam al-Anbia, Ebrahim Zolfaghari, advirtió con lanzar “la mayor lluvia de misiles de la historia” si se produce una agresión contra Irán, en medio de un alto el fuego y de negociaciones de paz en Islamabad. El canciller iraní, Abbas Araghchi, llegó el viernes a la capital pakistaní y se espera la llegada de enviados de Washington.
El vocero militar afirmó que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder con mayor contundencia a sus adversarios. La comandancia reiteró su disposición a una defensa total y dijo que el país avanza hacia una disuasión absoluta para prevenir futuras agresiones.
En ese marco, el portavoz del Ministerio de Defensa, el general Reza Talai-Nik, declaró que Irán produce a nivel nacional más de 1.000 tipos de armas, incluidos misiles, drones y otros sistemas militares, ante la posibilidad de una escalada si no se alcanzan nuevos acuerdos con la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
“Hoy en día, más de 1.000 tipos de armas… se producen íntegramente en el país”, señaló Talai-Nik, y añadió que esa capacidad es el resultado de más de 25 años de inversión en el sector de defensa.
Talai-Nik explicó que la producción de armamento está distribuida en distintas regiones del país, lo que permite mantenerla operativa aun si algunas instalaciones resultaran dañadas, y destacó que alrededor de 9.000 empresas participan en el apoyo a la industria de defensa nacional.
En paralelo a las amenazas y las negociaciones en Pakistán, Teherán mantiene un cerco naval en el estrecho de Ormuz que impide el tránsito de buques petroleros o portacontenedores, mientras Washington mantiene un bloqueo sobre puertos iraníes con un despliegue militar en el Mar Arábigo.
El régimen incrementó además su retórica y presentó un balance sobre lo que denominó la “tercera guerra estadounidense-israelí”, afirmando que acumuló siete logros fundamentales tras 40 días de enfrentamientos directos y 15 días de cese de hostilidades.
Talai-Nik aseguró que una parte considerable de la capacidad misilística iraní no fue empleada tras 55 días de conflicto y afirmó que Irán mantuvo el dominio aéreo sobre territorios ocupados hasta el inicio del alto el fuego.
El funcionario señaló que las fuerzas iraníes neutralizaron objetivos de la coalición agresora y consolidaron su posición soberana. Como primer logro destacó el ámbito militar, donde, según él, se frustró el intento enemigo de desmantelar la capacidad misilística iraní y se preservó el control del espacio aéreo.
Como segundo logro señaló un triunfo político: pese a la muerte del ayatollah Ali Khamenei y de varios comandantes, dijo, el sistema de la República Islámica no colapsó. El tercer logro, agregó, fue la preservación de la integridad territorial.
En contraste con informes de organismos internacionales sobre represión en Irán, Talai-Nik calificó como cuarto logro la cohesión social. En quinto lugar mencionó el mantenimiento de la seguridad interna, con un país estable y cohesionado frente a intentos de desestabilización externa.
La sexta victoria, detalló, se relaciona con el control geopolítico del estrecho de Ormuz, empleado como palanca para defender los intereses nacionales frente a fuerzas navales extranjeras. Finalmente, el séptimo logro consistiría en la conformación de una solidaridad internacional encabezada por Rusia y China.
Desde Washington, Trump dijo a la agencia Reuters que Irán planea presentar una oferta destinada a satisfacer las demandas estadounidenses, mientras se aguarda la reanudación de las conversaciones en Pakistán. “Van a presentar una oferta y tendremos que ver”, afirmó en una entrevista telefónica, y añadió que aún desconoce el contenido de la propuesta.
Consultado sobre con quién está negociando Estados Unidos, Trump evitó precisar detalles y respondió: “No quiero decirlo, pero estamos tratando con quienes están al mando ahora”.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, llegó a Islamabad el viernes. Inició sus conversaciones el sábado con el ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Mohammad Ishaq Dar, y con el jefe del Ejército, el mariscal de campo Asim Munir.
Según un comunicado oficial del ministerio, el objetivo de la visita es analizar los últimos acontecimientos regionales y los esfuerzos en curso para la paz y la estabilidad en la región. El texto no mencionó explícitamente conversaciones con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner.
Este nuevo intento de distensión se produce después de que las delegaciones abandonaran sin acuerdo los encuentros directos celebrados los días 11 y 12 de abril en Islamabad.

