28 de abril de 2026
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Peronismo discute el rol de Cristina Kirchner y se aleja del armado nacional

La interna del peronismo bonaerense suma nuevos capítulos con versiones contradictorias y enfrentamientos entre el cristinismo y el kicillofismo, que continúan chocando públicamente por declaraciones y movimientos políticos en la provincia de Buenos Aires.

El jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, sostuvo en una entrevista que, si bien Cristina Fernández de Kirchner está proscripta, el peronismo no lo estaría en su conjunto, y señaló que no es inteligente que el peronismo carezca de un candidato propio. Esa distinción entre la situación personal de CFK y la del movimiento generó debate interno.

Esa postura provocó rechazos dentro del cristinismo. La diputada Vanesa Siley, cercana a Máximo Kirchner, criticó con dureza a Bianco en redes sociales, expresando que quien no puede votar a Cristina sufre una proscripción y cuestionando a quienes se acomodan en esa narrativa.

En líneas similares se pronunció la senadora provincial Teresa García, allegada a la ex presidenta, que afirmó que la proscripción implica impedir que la gente vote lo que desea y dijo que hay sectores que prefieren a Cristina fuera del escenario político y otros que la quieren activa pese a su situación legal.

Además de esas reacciones, la polémica se alimentó de intercambios en redes entre legisladores de La Cámpora y usuarios, a partir de una referencia de la diputada florentina Florencia Carignano a una frase de Máximo Kirchner en Santa Fe.

Máximo había repetido su rechazo a la idea de armar una coalición exclusivamente “anti Milei”. Carignano reposteó esa frase y recibió comentarios críticos relacionados con Axel Kicillof, lo que la llevó a denunciar la aparición de trolls de la provincia de Buenos Aires y a pedir que cada sector recorra el país y promueva a su propio candidato en lugar de intentar anular al resto.

Con ese mensaje, Carignano se desmarcó de una eventual candidatura de Kicillof y acusó, de forma velada, al gobierno bonaerense de operar trolls para cuestionar a disidentes del peronismo. Desde La Cámpora transmiten que no acompañarán a Kicillof salvo indicación expresa de Cristina.

El senador provincial Emanuel González Santalla se sumó a las críticas y apuntó, sin identificar nombres, contra quienes financiarían trolls que atacan a Cristina y a Máximo mientras, dijo, ambos son perseguidos por figuras políticas y judiciales adversas.

La ofensiva del cristinismo contra el kicillofismo se intensificó después de la filtración de un mensaje que Mayra Mendoza le envió a Carlos Bianco, internado en España por una apendicitis, donde comparó el contexto de su cirugía con la internación que había tenido CFK y manifestó el malestar por la actitud del gobernador durante ese episodio.

Mendoza escribió en un grupo de intendentes que, si bien los contextos son distintos, habría sido “humano” mostrar también preocupación por la ex presidenta, a quien vinculó con la oportunidad política que le permitió a Kicillof convertirse en gobernador. Ese reproche, junto con la presentación de un proyecto para declarar la emergencia alimentaria en la provincia por parte del intendente Mario Ishii, fracturó la frágil tregua entre ambos sectores.

El punto final de Kicillof

En La Plata hay molestia por la continuidad de la interna y por la percepción de que el cristinismo monitorea obsesivamente a Axel Kicillof; algunos advierten que esa exposición podría terminar beneficiándolo involuntariamente a nivel nacional.

Desde el kicillofismo sostienen que la disputa interna “se terminó” en su análisis y plantean que el peronismo debe dedicar menos tiempo a diferencias internas y más a construir unidad. Kicillof mismo ha pedido evitar discusiones estériles y centrarse en sumar voluntades y escuchar a la ciudadanía.

Un funcionario del entorno del gobernador dijo a Infobae que, a medida que su gestión rinde resultados, aumentan las críticas desde el cristinismo, y afirmó que quienes iniciaron la pelea seguirán protestando, por lo que es necesario dejar de perder tiempo y concentrarse en los problemas reales de la gente.

Pese a la retroalimentación entre declaraciones y redes, en la gobernación dijeron estar dispuestos a frenar los vaivenes: un ministro comentó que el Gobernador pidió no involucrarse en la interna, aunque aclararon que eso no implica no responder ante ataques excesivos.

Desde el entorno de Kicillof aseguran que La Cámpora quedará hablando sola y sostienen que la interna no interesa a la población. También advierten que hoy no existe comunicación fluida entre los bandos ni perspectivas de un encuentro a corto plazo entre el gobernador y la ex presidenta.

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