El petróleo Brent cerró este miércoles en 118,03 dólares por barril en el mercado de futuros de Londres, con un avance del 6,08% respecto a la sesión anterior. Wall Street terminó prácticamente plano, afectado por tres factores simultáneos: el encarecimiento del crudo, la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas y la inminente publicación de resultados de cuatro de las llamadas “Siete Magníficas”.
El Brent marcó un máximo intradía de 119,76 dólares —el nivel más alto desde el inicio del conflicto en Oriente Medio—, sin superar el récord de cierre de 118,35 dólares del 31 de marzo. El West Texas Intermediate (WTI) de junio subió 6,34 dólares, un 6,3%, hasta 105,19 dólares, su nivel más alto desde el 13 de abril.
Desde el 28 de febrero, con la escalada del conflicto entre Irán y la coalición liderada por Estados Unidos e Israel, el Brent acumula una revalorización superior al 62%; en lo que va de 2026 la ganancia roza el 94%. En el día 61 de la ofensiva, Irán amenazó con una “acción militar sin precedentes” si Washington no cesa las intervenciones de sus buques y no desbloquea el estrecho de Ormuz.
El presidente Donald Trump respondió que Irán “se tiene que rendir”, asegurando que “hemos acabado con ellos y no les queda apenas ejército”. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que Trump consultó con petroleras estadounidenses sobre cómo mitigar el impacto de un bloqueo de puertos iraníes que podría prolongarse varios meses, informó Reuters.
El estancamiento diplomático agrava un mercado ya tensionado. Yang An, analista de Haitong Futures, advirtió que si el bloqueo se prolonga las interrupciones en el suministro empeorarían y seguirían presionando los precios al alza.
Los datos de la Administración de Información de Energía (EIA) mostraron que los inventarios de crudo cayeron en más de seis millones de barriles la semana pasada, frente a la estimación de analistas de algo más de 200.000 barriles. Esa divergencia reforzó las señales de escasez en el mercado estadounidense.
A mediados de abril, cálculos de Reuters estimaron en más de 50.000 millones de dólares las pérdidas acumuladas en el suministro de crudo desde el inicio del conflicto. Simultáneamente, la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC) notificó a algunos clientes que podrían cargar dos tipos de crudo fuera del golfo Pérsico en mayo, dado que el estrecho de Ormuz permanece cerrado, según dos fuentes y un aviso revisado por Reuters.
Los inversores también valoraron la salida inesperada de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP, aunque los analistas no prevén un impacto significativo en el corto plazo.
La Reserva Federal anunció que mantiene sin cambios su tasa de referencia, en una decisión que fue la más dividida desde 1992: tres miembros expresaron su rechazo a incluir en el comunicado cualquier señal de recortes próximos. Probablemente fue la última reunión bajo la presidencia de Jerome Powell, quien indicó en la rueda de prensa que seguirá siendo gobernador de la institución.
El anuncio impulsó al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro: el bono a diez años subió al 4,41% desde el 4,36% del martes, y el rendimiento a dos años —más sensible a las expectativas de política monetaria— pasó del 3,84% al 3,93%. Según datos de CME Group, los operadores prácticamente descartaron ya las apuestas a recortes de tasas en 2026 y comenzaron a descontar una pequeña probabilidad de alza.
Los tres principales índices cerraron con movimientos limitados. El S&P 500 retrocedió 2,85 puntos (-0,03%) hasta 7.135,95; el Nasdaq Composite ganó 9,44 puntos (+0,06%) y cerró en 24.673,24; y el Dow Jones Industrial Average cayó 280,12 puntos (-0,56%) hasta 48.861,81. El índice Philadelphia SE Semiconductor avanzó un 1,5% en la sesión y acumula una subida del 43,8% en el año.
Entre los movimientos individuales, Visa subió un 8,3% tras superar las previsiones de analistas; su consejero delegado, Ryan McInerney, destacó que el gasto del consumidor se mantuvo sólido en el trimestre. Starbucks avanzó un 8,4% después de informar que los clientes gastaron más por visita, especialmente en América del Norte.
En el lado negativo, GE Healthcare Technologies cayó un 13,2% al quedar por debajo de las estimaciones, y Robinhood Markets registró una caída similar tras publicar un crecimiento de beneficios inferior al esperado. Booking Holdings cerró con una ligera subida del 0,3% pese a advertir que el conflicto con Irán afectó sus reservas en el trimestre y podría seguir haciéndolo hasta finales de junio, con impacto en corredores de tránsito entre Europa y Asia.
Los mercados internacionales mostraron tendencias divergentes: el Hang Seng de Hong Kong subió un 1,7%, mientras que el FTSE 100 de Londres retrocedió un 1,2%.
(Con información de EFE, AFP, AP y Reuters)

